
El precio internacional del cacao rompió récords en 2024, superando los 11 mil dólares por tonelada. Y sí, el incremento golpea a productoras de pozol.
Chiapas, es el segundo mayor productor de cacao en México, al poseer alrededor del 36 % de la producción nacional. En los últimos años la entidad ha sido afectada por la temporada de sequía, altas temperaturas y plagas como la moniliasis que ha reducido significativamente los rendimientos en 2024 y 2025.
Según la Organización Internacional del Cacao (ICCO), entre 2023 y 2024 la producción mundial cayó un 11 %, generando un déficit de 374 mil toneladas.
En Chiapas, agricultores han reportado cosechas reducidas al 50 %; es decir de mil a 500 kilos por temporada, afectados principalmente por sequías extremas y altas temperaturas.
Según información de los productores de cacao de Hacienda Napaná, en los últimos años las plantaciones han sido afectadas grandemente por fenómenos climatológicos, huracanes, inundaciones, grandes temporadas sin lluvias y temperaturas excesivamente calurosas. Muchas plantaciones nuevas murieron y los cultivos antiguos perdieron la cosecha. Esto provocó afectaciones económicas importantes al sector cacaotero de Chiapas.

En cuanto a su precio, este alcanzó máximos históricos, en junio de 2024 llegó a 11 mil 530 dólares por tonelada en Londres y 10 mil 782 dólares en Nueva York. Aunque el costo internacional beneficia algunos productores, el encarecimiento del cacao supera el doble los precios locales, presionando a chocolateros, pozoleras, cocineros y artesanos chiapanecos, quienes han batallado en los últimos meses para poder costear sus productos que tienen de base esta semilla.
La migración de jóvenes hacia ciudades y Estados Unidos deja a las plantaciones sin relevo generacional: pocos herederos toman el relevo, amenazando la continuidad del saber ancestral. Esta pérdida de mano de obra y conocimiento técnico popular pone en riesgo no solo la economía rural sino la memoria cultural del cacao chiapaneco.
Las autoridades federales lanzaron recientemente la barra de Chocolate Bienestar, con 45 % de cacao de productos locales, vendida a 14 pesos, para apoyar a productores de Tabasco y Campeche en comercio justo. Fuentes oficiales como SADER, Attáco‑ASCHOCO y la ICCO han subrayado proyectos de agroforestería, mejora genética y capacitación técnica como solución a la crisis general del cacao.
Chiapas enfrenta una situación crítica: una severa reducción de producción, riesgos climáticos y enfermedades, precios volátiles y una alarmante fragmentación del relevo generacional. Frente a ello, las políticas nacionales son esfuerzos para contener la emergencia, pero se requiere acción urgente e integral para proteger no solo la economía rural, sino el legado vivo del cacao y chocolate chiapaneco.


























