
En los mercados públicos el musgo se vende desde 20 pesos, lamentablemente no todo lo que se extrae se vende por lo que se estima que hay un desperdicio de al menos el 30 % de estas especies
Cada diciembre, la conservación del musgo enfrenta una amenaza, pues las familias usan esta planta para decorar los tradicionales nacimientos y los árboles de navidad lo que pone en riesgo el medio ambiente por la destrucción de los ecosistemas, la erosión del suelo y la pérdida de hábitat.
De acuerdo con especialistas durante la temporada navideña, la extracción y comercialización del musgo aumentan más del 90% en el país.
En Chiapas el consumo inmoderado y no regulado del musgo se registra en algunos municipios de la región Centro y los Altos, en donde se ha visto un deterioro considerable.
“Cercano a Tuxtla Berriozábal, Copoya, Sa Fernando, pero el heno y musgo proviene de los altos de los bosques de niebla. Se ve el deterioro porque estas especies tardan 10 años en recuperar un poco el volumen del que fue extraído, por eso vemos el deterioro de las zonas donde son extraídas drásticamente”, dijo Iván de la Cruz Chacón, investigador.

En los mercados públicos el musgo se vende desde 20 pesos, lamentablemente no todo lo que se extrae se vende por lo que se estima que hay un desperdicio de al menos el 30 % de estas especies que en México hay al menos 106 endémicas según información de la Semarnat.
“Yo pondría más atención en la gente que los compra porque quien los vende está necesitada para su venta, pero quienes los compramos solo adquiramos lo que es necesario para el nacimiento. El musgo se puede reciclar, en el caso del heno después de la temporada podemos ponerlo en los árboles y el año que viene podemos tener más… quienes lo venden es una forma de sustentarse año con año”.






















