
Cada temporada decembrina Luis instala su negocio Miel de Canela en donde venden hojuelas, buñuelos, miel y curtido.
Hace 22 años Luis Alejandro Vázquez Aguilar aprendió a preparar hojuelas. Sus abuelos y su madre fueron quienes le enseñaron este oficio, el cual se convirtió en un negocio familiar durante la temporada decembrinas. Hoy gracias a su exquisito sabor, las hojuelas que Luis realiza con su familia son un éxito.
“Yo aprendí a la edad más o menos de 11 o 12 años, a esta altura ya llevo como 22 años. Me enseñaron mis tíos, abuelos, y mi madre. Metí mis manos ahí en la lumbre, ni modos doré mis dedos pero fue el arranque de un buen comienzo laboral en esta tradición.
Para mi significa más que nada una tradición, un recuerdo de lo que somos y hacerle entender al público en general es algo tan bonito, que debe de seguir porque es algo muy importante”, dijo Luis Vázquez.
Cada temporada decembrina Luis junto a su familia instala su negocio Miel de Canela en donde venden hojuelas, buñuelos, miel y curtidos sobre la 2ª Norte, muy cerca del Parque de la Marimba, en Tuxtla Gutiérrez.

“Las hojuelas llevan lo básico lo que es harina, huevo, miel y el gusto y el amor por hacerlas, la verdad. El precio varía, a veces en bolsa viene costando 8 pesos, en mayoría es un poco menos, les hacemos un leve descuento para que nos puedan llevar más producto. Manejamos pedidos en Facebook, paginas, tenemos tarjetas de presentación, en esta ocasión nos tocó en la segunda norte porque acá pasan muchas personas”.
Con la venta de hojuelas durante el fin de año, Luis Vázquez logra tener recursos para pasar mejores fiestas con su familia, ya que pueden costear las cenas y los regalos para sus seres queridos.









