Tembló el 19 septiembre de 1985, en 2017 y en 2022. Esto motivó al Servicio Sismológico (SSN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a informar que se trata de una coincidencia.

“La ocurrencia de tres sismos de magnitud superior a 7 el día 19 de septiembre es una coincidencia. No hay ninguna razón científica que lo explique o justifique”, lanzó en sus redes sociales.

Los de 1985 y de 2017 fueron catalogados como terremotos con incalculables pérdidas humanas y materiales, afectando principalmente al centro del país. El de este hoy, en 2022, tuvo dos reajustes y quedó en 7.7 grados con epicentro de Michoacán, también en el centro de México.

“Los temblores no se pueden predecir”, dice tajante el Sismológico, no hay “ningún método o tecnología actual que permita conocer cuando ocurrirán”, y por ello pide a la población estar preparados y bien informados sobre qué hacer.

Tan no se puede predecir, que el periodista Sergio Sarmiento cita a José Luis Mateos, especialista en sistemas complejos del Instituto de Física de la UNAM, quien se pregunta la posibilidad de que tres sismos de más de 7 grados se registren en un país en tres septiembres, a lo que responde que es de 0.000751 por ciento.

La máxima casa de estudios también sugirió estas coincidencias “merece abrir nuevas líneas de investigación científica. Hay que hacerlo con seriedad y metodología. En la ciencia, las nuevas preguntas requieren respuestas apropiadas”.

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