En Chiapas, en el municipio de Comitán, ya se habría registrado un primer deceso por “hongo negro”; un hombre joven, de apenas 26 años de edad.

Aunque la información no está oficializada, las alarmas se prendieron ante la gravedad de la enfermedad.

En un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Edith Sánchez Paredes, integrantes del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina describe la enfermedad de esta manera:

“El hongo negro puede afectar la piel, mucosas, músculos, cartílagos y huesos. Una vez que se instala y causa la infección, puede diseminarse a cualquier parte del cuerpo. Se trata de una micosis de rápida evolución. Una vez que el paciente comienza con los primeros signos y síntomas, en una semana podría tener afectación en todos esos tejidos y morir”.

En ese mismo texto, se precisa que se trata de hongos microscópicos que crecen en alimentos en descomposición y que no se contagia de persona a persona.

“Generalmente no causan daño, crecen en los alimentos como verduras, pan o carne, cuando están en proceso de descomposición. En la punta tienen estructuras de reproducción llamadas esporangios, dentro de las cuales se encuentran cientos de esporas que se dispersan en el aire y que, en un momento dado, se pueden respirar.

La principal forma de infección es a través de la vía respiratoria al inhalar las esporas. Pero la inoculación también se puede dar por la vía cutánea, cuando se pegan a una lesión de la piel (herida o quemadura); o mediante la ingesta de alimentos, es decir, por vía gastrointestinal”.

More

Deja un comentario