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No lo impide, pero solicita evitar que niñez pida “calabacita tía”

La tradición del 1 de noviembre, donde miles de niñas y niños salen a las calles por dulces o frutas por el Día de Muertos, se vivirá en medio de la pandemia

Samuel Revueltas

 

En la celebración por el Día de Muertos, es tradición que el 1 de noviembre miles de niñas y niños salen a las calles cuando empieza anochecer para pedir dulces y frutas de los altares de las casas, pero este año podría ser diferente.

En un mensaje en redes, el presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, Carlos Morales Vázquez, solicitó evitar que la niñez salgan a pedir la tradicional “calabacita tía”, aunque no impidió que la celebración se realice.

Dijo que estamos previo a la celebración del Día de Muertos pero al mismo tiempo en una situación extraordinaria por el COVID-19, momento en el que se debe actuar con responsabilidad para evitar contagios y rebrotes de la enfermedad.

“Debemos protegerlos”, dijo el alcalde en alusión a la solicitud de que niñas y niños eviten salir la noche del 1 de noviembre, “ya habrá momento de disfrutar estos festejos con mayor tranquilidad”.

Es importante mencionar que en la capital chiapaneca los panteones municipales no cerrarán, a diferencia de los ejidales.

Para el caso de los municipales se aplicarán reglas como ley seca en el perímetro, máximo tres personas por familia, no niñez ni adultos mayores, acceso con cubrebocas, no alimentos y habrá filtros sanitarios.

Además, se han suspendido eventos tradicionales privados masivos, como la entrega de dulces en la colonia La Hacienda y la Caravana de Día de Muertos en Terán, en tanto que los festejos de Plan de Ayala serán virtuales.