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“Cannino al cielo”, un digno adiós

El sitio ubicado en Berriozábal ofrece servicios de cementerio y cremación de perros, gatos, aves, conejos, reptiles, monos, entre otras mascotas.

Tuxtla Gutiérrez.- Desde hace más de una década “Cannino al cielo”, es el lugar en donde se le da cristiana sepultura a las almas de las mascotas,  esos seres que forman parte de nuestra familia y que durante su vida solo se dedican a darnos amor y lealtad.

“Cannino al Cielo”,  ubicado en el barrio Bugambilias del municipio de Berriozábal, ofrece el servicio de cementerio y  cremación de perros, gatos, aves, conejos, reptiles, monos, entre otras mascotas.

 

El cementerio fue fundado en 2010 por Ivonne Santos, quien desde hace 20 años comenzó la loable labor de rescate de animales en situación de calle. El emprendimiento y el amor a las mascotas hicieron que  la animalista creara el camposanto, y posteriormente,  hace 8 años, pusiera en marcha el servicio de cremación.

 

 

En “Cannino al Cielo” ofrecen “tres tipos de servicio”, y cada uno  tiene un costo diferente, pues varían según “el peso y el tamaño” de cada persona.

 

“El proyecto de servicios funerarios para mascotas empezó hace 10 años. Primero fue el cementerio,  luego se añadió el crematorio y después vinieron las fosas comunes, pero de manera digamos formal las operaciones empezaron en el año 2013”.

 

El horno para cremar a las mascotas alcanza los 10 mil grados, además en el camposanto hay más de 700 tumbas,  que reciben mantenimiento por la cantidad de 250 pesos anuales, que paga cada propietario.

 

Si alguna persona no cuenta con el recurso económico para cubrir el gasto de la cremación o entierro en “Cannino al Cielo”  cuenta con una fosa común, que tiene un costo de 500 pesos por mascota.

 

Asimismo, en el lugar  tienen una congeladora, que permite que los cadáveres de las mascotas se mantengan en buen estado en lo que las familias deciden si los entierran o lo creman.

 

“Afortunadamente la cultura hacia el trato digno a las mascotas ha cambiado, hay más conciencia acerca de la responsabilidad que significa tener una mascota, que llega a ser un miembro más de la familia. Es por eso que cuando estas fallecen las familias quieren un digno adiós para él o ella, y buscan los servicios que ofrecemos”, dijo la creadora del cementerio.

 

Aunque muchos podrían considerar que por la contingencia sanitaria la solicitud de los servicios de “Cannino al Cielo” disminuyó la propietaria señaló que estos se mantuvieron, ya que ahora la ciudadanía ve este procedimiento como “esencial”.

 

“Podría pensarse que un servicio como el nuestro sería algo en lo que una familia no gastaría en tiempos difíciles como en la contingencia que vivimos, sin embargo ahora ya se ven como un servicio esencial  porque además del dolor de la perdida mucha gente se ve en la problemática de no saber qué hacer con el cuerpo de sus mascotas”, concluyó.