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Detectan agua contaminada con heces fecales en escuelas de Chiapas

Información obtenida vía transparencia; su consumo provoca males gastrointestinales como tifoidea y salmonelosis.

Tuxtla Gutiérrez.- El agua potable de 60 municipios y 228 escuelas de Chiapas presentaron altos grados de contaminación de coliformes fecales, según un reporte de las organizaciones Cántaro azul, FanMéxico y el Inventario Nacional de Calidad del Agua.

La información de la contaminación del agua potable obtenida por las agrupaciones vía transparencia se basa en  27 mil análisis de laboratorio levantados entre 2015 y 2019 para el extinto Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INAFED) en coordinación con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).

El documento expone que 60 municipios y 228 escuelas de Chiapas presentaron agua potable contaminada con coliformes fecales, los cuales provocan males gastrointestinales como tifoidea y salmonelosis.

“Los coliformes fecales están relacionados con padecimientos  gastrointestinales, en temporada de lluvias  estos se incrementan aún más, por eso siempre recomendamos que al menos el agua potable que se usa para lavar los alimentos se hierva de 10 a 15 minutos”, mencionó Gilber Vela Gutiérrez, doctor en Ciencias de los Alimentos.

El también investigador destacó que “es vital que la ciudadanía haga uso de desinfectantes, que en su composición tengan plata coloidal para reducir el riesgo de consumir alimentos contaminados”.

A nivel nacional el reporte asegura que 198 municipios de 22 entidades tienen  por lo menos 600 registros de contaminación por arsénico, además existen  mil registros de contaminación por fluoruros en 227 municipios de 24 estados y en 598 alcaldías de 28 entidades hay presencia de coliformes fecales.

Las agrupaciones, entre ellas  la chiapaneca Cántaro Azul con sede en San Cristóbal de Las Casas, señalaron que los dictámenes oficiales de calidad del agua muestran que la presencia de estas sustancias nocivas para la salud  superan los máximos permisibles establecidos por la Secretaría de Salud (NOM-127-SSA1).

Según las organizaciones  la contaminación del líquido es una de las consecuencias de la sobreexplotación del agua subterránea, la deficiente gestión del agua por parte de los prestadores de servicios y una laxa regulación.

“Esta contaminación, si es grave en todo momento, ahorita es más grave por el impacto económico que hay con la COVID-19 porque aumenta el riesgo de que las personas tomen agua de la llave”, dijo para un medio nacional Fermín Reygadas Robles Gil, director de Cántaro Azul.