in

No juzgar el rol de madres que trabajan en compañía de sus hijos, pide Juanita

Dylan, raptado en San Cristóbal todavía no aparece; el hecho marcó traumas en su joven madre y su hermanita, por lo que empezaron terapias para afrontar el dolor

Samuel Revueltas

El rapto de Dylan Esaú, de dos años y ocho meses, en San Cristóbal de Las Casas, trajo consecuencias lamentables en la familia por lo que comenzaron a tomar terapia para afrontar el dolor.

En entrevista con Juanita Pérez Pérez, su joven madre, informó que su hija mayor de cinco años, quien acompañaba a Dylan cuando fue raptado el 30 de junio, recuerda el hecho con dolor y por tanto ambas están siendo atendidas por especialistas.

“Por ratos se le olvida que no está y ella se imagina que ahí está, y a veces va y me dice: y el Gordo, dónde se fue? Ya cuando le digo es que no está, ella se acuerda (y dice) ah sí es que esa robatera me lo llevó, igual ella ya se pone mal cuando recuerda todo eso”, lamentó.

Cuando se reencuentre con Dylan, lo primero que hará será agradecer a todas las personas que la apoyaron en esta travesía, de momento pidió que no se juzgue el rol de las madres que tienen que llevarse a sus hijos a trabajar, porque las oportunidades no son iguales en todas las personas.

“Como hay personas que me están apoyando, me están ayudando, hay personas que igual me la pasan juzgando y yo no tengo nada en contra de ellos, la verdad no sé cómo vivan ellos si tuvieron mejor oportunidades que yo, pues qué bueno, yo no la tuve, yo tuve que crecer en el mercado, yo también tuve que trabajar para poder comer, nadie venía y me regalaba un plato de comida, así crecí y desgraciadamente no he podido cambiar eso, así que yo también estoy trabajando para darle algo a mis hijos”, expresó.

También lamentó que juzguen al padre de Dylan quien tuvo que irse a buscar empleo a otro lado para poder tener una mejor calidad de vida, para que sus hijos no tengan que trabajar para poder tener algo.

Juanita Pérez confía en las investigaciones que está realizando el Gobierno del Estado; la Fiscalía General del Estado la ha mantenido informada y le dice que por tratarse de un infante no pueden declarar más, pero a ella le han dicho el curso de las investigaciones.

En torno a la mujer de nombre Ofelia, por la que se ofrece la cantidad de 300 mil pesos para dar con su paradero y que podría ser una de las implicadas en el robo, aseguró que nunca la había visto, ni a ella ni a los niños que aparecen en los videos.

Nunca en el tiempo que lleva trabajando en el mercado de San Cristóbal había escuchado sobre robo de infantes hasta que le tocó. Ha habido desapariciones rápidas pero por juegos que realizan y que se meten entre los puestos, pero no había escuchado sobre un robo.

Finalmente pidió a la ciudadanía que la sigan ayudando a seguir buscando a Dylan y a la mujer que presentó la Fiscalía con el nombre de Ofelia, “que no tengan miedo en decir dónde esté, que digan, es una llamada anónima, aunque la misma persona puede llamar y decir sabes qué está en tal lado, que lo haga, que lo diga, que no tenga miedo; esto tiene que terminar, no es justo que niños pequeños divirtiéndose sean llevados y no sé para qué”.