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Misas y sacramentos con filtros

Ni iglesias llenas ni decenas de padrinos, celebraciones de oficios religiosos deberán seguir estrictas medidas sanitarias.

Tuxtla Gutiérrez.- Con la “nueva normalidad” la celebración de oficios religiosos deberá seguir estrictos protocolos sanitarios para evitar contagio de coronavirus, dio a conocer Gilberto Hernández García, Asesor de la Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez.

“Si en una parroquia acostumbran a bautizar a 20 niños cada domingo o sábado, llegaban los padrinos de pila, de evangelio, la familia, etcétera. Lo que se pide ahora en el caso de bautismo, vayan los papás, el bautizado, el padrino y la madrina, es decir, cuatro personas a lo mucho”, indicó Hernández García.

Las fechas y protocolos para estas celebraciones dependerán cien por ciento de los párrocos y su Consejo Parroquial.

“Lo importante es que se salvaguarde la salud de las personas y están van a ser las medidas. Lo que aplica para los matrimonios, solo serán la pareja, los papás y los padrinos, hasta ahí, no más de 10 personas”, explicó.

Entre los requisitos que las autoridades eclesiásticas solicitan a quienes participarán en las celebraciones sacramentales son el uso de cubrebocas, caretas, y todo lo necesario para evitar cualquier riesgo a la salud.

Además, informó que una de las principales peticiones del Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Monseñor Fabio Martínez Castilla, es hacer hincapié a las familias que en especial en estos acontecimientos sacramentales, evitar por el momento las fiestas, para evitar congregar a muchas personas.

“Así como van poquitas personas a la iglesia para el sacramento, igualmente si sus familias realizarán una convivencia, que esta sea muy austera, es decir, hacerlo con poca gente, eviten aglomeraciones y este tipo de cosas”, puntualizó Gilberto Hernández.

Finalmente, exhortó a los fieles católicos acercarse a sus templos o parroquias más cercanas, para conocer la fecha de reapertura, así como conocer a detalle las nuevas indicaciones para vivir su fe con la “nueva normalidad” y la sana distancia.