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Resienten pozoleras la pandemia

La crisis es más severa para quienes venden productos comestibles; piden a la ciudadanía llegar al mercado, consumir local, con las medidas de protección adecuadas

Samuel Revueltas

Mari heredó el puesto de pozol de su madre hace cuatro años luego de su fallecimiento, aunque desde joven le ayudaba con la venta; nunca había visto una crisis como ésta.

En el mercado 5 de Mayo, uno de los de mayor popularidad en Tuxtla Gutiérrez por la venta de esta bebida tradicional de Chiapas y del sur de México, la situación no ha pintado bien para decenas de locatarias y locatarios.

La pandemia por el COVID-19 hizo que sus ingresos bajaran significativamente, quienes más han afrontado esta situación era quienes vendían algún tipo de alimento y bebida.

Mari cuenta que de las seis locatarias que quedan dedicadas a la venta de pozol, coinciden en que sus ventas se desplomaron. Si antes vendían nueve cubetas, hoy no superan las cuatro por día y cuando les va bien, cinco.

Su producción bajó desde el momento en que notaron que la gente dejó de llegar hace cuatro meses a tomar su pozol, mejor dejaron de producir la cantidad que consideraban normal y fueron buscando la cantidad indicada por día.

“Tuvimos que ir bajando la produción cada día, nunca se nos echó a perder porque fuimos tanteando, nunca vamos a dar mala calidad”, aseguró.

Mari recuerda que su mamá le dejó dos locales juntos, como el de la mayoría de las pozoleras, para que se diera abasto al momento de expender la bebida a quienes llegaban sedientos a consumirlo.

Sin embargo, ahora no hay bancos ni contenedores con mangos verdes y cocos con chile, cacahuates o panelas para acompañar la bebida, luce vacío pues solo venden para llevar en masa.

“Es para prevenir y para prevenirse también a uno mismo, porque está feo el asunto; aunque sea para sacar para la comida estamos sacando ahorita y lo de la inversión”, expresó.

Aseguró que no están llegando con la misma frecuencia, el puesto está abierto diario pero se van turnando entre familiares para que tengan en la medida de lo posible menos exposición con el virus.

Pidió finalmente que con las medidas pertinentes acudan al mercado a comprarles masa en sus variantes: reventado, cacao y fino que es para tamal, que sigue manteniendo el mismo costo, no ha habido incrementos.