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Todas las rosas para la enfermera Bety

Madre de tres hijos, perdió la batalla contra el COVID-19 pero ganó la de la vida: dejar una familia unida

A Bety le gustaban las rosas, el Día de las Madres era la excusa perfecta para dárselas, aunque eso no importaba porque siempre estaban presente en su vida, las tenía en la sala, en la cocina y en el garaje que incluso impedían que el coche entrara.

El 10 de mayo del 2019 a la enfermera del Hospital de Especialidades Pediátricas le dieron rosas, la llevaron a un restaurán por chilaquiles, su platillo favorito, y luego a convivir con la familia de su esposo. Hoy, ella ya no está fisicamente.

Sergio Burciaga López habla con Alerta Chiapas sobre el recuerdo que su esposa Beatriz Verdugo Roblero deja en la familia, en sus hijos principalmente, cuenta sus recuerdos pero también de la mala actuación de la Secretaría de Salud frente a la pandemia.

Este Día de las Madres será diferente, ella ya no estará para ser festejada pero aún así comerán juntos dentro de su casa aprovechando que ya terminaron su aislamiento, para recordarla.

“Ella si algo tenía es que era muy alegre, a todos les regalaba una sonrisa; como madre, era una estupenda madre, amaba a sus hijos de todo corazón, era muy persona que le encantaba su casa y que la tenía siempre bien para que la familia la disfrutara”, así la recuerda Sergio.

Bety, como le decían de cariño en su casa y en el hospital, dejó a dos niños de nueve y 10 años y a una joven de 21 años, estudiante y también madre, la enfermera tuvo la dicha de tener y conocer un nieto.

Todavía está incierto el cómo Bety adquirió el virus, el secretario de Salud, José Manuel Cruz Castellanos culpó a Sergio de haberla contagiado a pesar de que a él no le han realizado una prueba. Se teme que pudo haber obtenido el COVID-19 en el hospital. Lo cierto es que ella lamentablemente falleció.

Fue un viernes cuando ella comenzó a sentirse mal y ahí ya nadie de su familia pudo verla. Sergio fue el único que pudo despedirse, a lo lejos, a través de un espejo, cuando el jueves siguiente ya había fallecido.

Era oriunda de Unión Juárez, trabajaba en el Pediátrico los martes, jueves y sábados de 8 de la noche a 8 de la mañana, se levantaba tarde por obvias razones pero incluso así estaba atenta a que sus hijos estuvieran listos para la escuela.

Una madre amorosa, así es como Sergio y sus hijos la recordarán siempre, disfrutando de sus chilaquiles y rodeada de sus rosas que tanto le gustaban.