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Paciente de COVID-19 de Tuxtla rompe el silencio y cuenta su historia


Es un hombre de 40 años, se identifica como travesti, cuyo primer diagnóstico que le otorgaron fue influenza, por lo que pide a la ciudadanía cuidarse

El paciente 21 de coronavirus en Chiapas, un hombre de 40 años de edad, en su aislamiento desde su casa se armó de valor para agarrar el teléfono y transmitir en vivo su experiencia. Fue así como le dijo a sus amigos y a Chiapas que sí, que tiene COVID-19.

Posterior a su transmisión, Alerta Chiapas lo contactó para narrar su experiencia. No tiene problemas que le llamen Jorge o Aime (como es conocido en el mundo del activismo y transformismo), lo único que siempre pide es respeto; es un chico travesti, médico de profesión, que decidió expresarse para que la ciudadanía se prevenga, no que se alarme, pero que sí tome en serio las medidas.

Es difícil definir cómo se contagio, asegura, “el padecimiento en sí pude contagiarme en todos lados, no puedo señalar que fue en mi trabajo, no puedo señalar que fue en la calle, no puedo señalar que fue en un lugar específico”.

Sólo sabe que fue en Tuxtla Gutiérrez, donde reside, empezó con una infección respitaroria y el 23 de marzo con malestar general y temperatura, en los días siguientes, posterior a hablar con su jefe e indicarle la situación y obtener la incapacidad correspondiente, decidió ya no presentarse a trabajar y se aisló.

Al ser médico, detectó los síntomas propios del coronavirus y por ello llamó a los números de la Secretaría de Salud, pero nunca le contestaron. Insistió en otro número hasta que fue atendido y un médico le dijo que por los síntomas, era influenza.

“Lo que yo hice en ese momento fue guardar la calma y buscar opciones y pues como soy médico, platiqué mi caso con unos compañeros en un grupo de la carrera donde hay algunos especialistas y ya me pidieron unos estudios (…) con esos estudios me presenté a mi servicio médico y ya me dieron tratamiento y, en vista de la poca mejoría, solicitaron la prueba correspondiente y sí, era positivo a COVID-19”, describió.

Lo que vino después fue estar encerrado, de hecho lo sigue estando. Le asiste un amigo que le ayuda con el aseo solo dos veces por semana para evitar contacto. A su familia, le avisó con la intensión de que no lo visitaran, también para protegerlos pero siempre han estado enterados de la situación y siempre les ha indicado que sigan las medidas sanitarias pertinentes.

“Es desesperante la situación de estar en cuarentena, sin embargo eso en dado momento se debe de hacer. En mi casa nada más tengo un compañero que es el que estuvo al pendiente y estuvo cuidándome siempre con su sana distancia y tomando las medidas propias, para evitar el contagio conmigo y es necesario hablarlo claro para hacer un poquito de conciencia social”, indicó.

Por fortuna su estado de salud es estable a pesar de que es hipertenso y sufre un poco de obesidad. También contó como es el método de la prueba:

“Te hacen un prueba en la boca, a nivel de la garganta, y otra por la nariz, que son como dos cotonetes y eso se lo llevan; los resultados los dan dos días después”, agregó.

Aime aseguró que previo a ser diagnosticado asistió a un evento de belleza, pero todavía no presentaba síntomas y fue previó de las fechas en las que inició con los síntomas del coronavirus.

“Todavía no cuento con un alta clínica, precisamente estoy esperando un seguimiento epidemiológico por parte del área correspondiente y estoy esperando otra prueba y el período de tiempo correcto que me indique la Secretaría de Salud, ya que lo principal es no ser portador”, confió.

Finalmente, lanzó un mensaje a la población: “hay mucha gente que no cree sobre el contagio de la enfermedad y pues se entiende que hay mucha gente que tiene que salir a trabajar por la economía, pero creo que no hay nada más importante que la vida, así que si les es posible quédense en su casa”.