in

Chiapas, segundo estado más corrupto de México

La ciudadanía lo ha normalizado y para ello realizarán el Festival Corrupción Cero, con el fin de dar un revés a este problema

 

Chiapas es el segundo estado más corrupto de México, según el Proyecto de Justicia Mundial, problema que lamentablemente se ha normalizado entre la ciudadanía y que es necesario quitar del imaginario, informó Brianda Aguilar, gerente del Proyecto de Corrupción Cero de LigaLab.

Cifras del 2017 indican que el 61 por ciento de personas que realizaron un trámite, encontraron problemas al realizarlo, es decir, que las y los funcionarios encargados solicitaban una propina por agilizar lo que por norma deberían hacer.

Para ello, LigaLab desarrollará el evento Festival Corrupción Cero, el 20 de febrero en el Auditorio Juan Sabines de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), de 9:00 a 13:00 horas.

Destacó que este acto es en colaboración con la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Agencia Mexicana para la Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) y la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable.

Detalló que en el Festival estarán Lucía Lagunes Huerta, coordinadora de Cimac, quien abordará el tema de El poder de los medios; Fabiola Mondragón de Equis Justicia para las Mujeres, con Mujeres: acceso a la justicia, un tema de corrupción; Mariana Niembro, directora de Borde Político, con Ciudadanía: de la indiferencia a la propuesta; y Aura Martínez, con una charla sobre si es posible tener un gobierno anticorrupción.

También en la conferencia la directora de LigaLab, Carmen Villa, urgió para establecer el Sistema Anticorrupción en Chiapas, el cual ya fue votado en el Congreso del Estado en la legislatura pasada pero que aún no ha aterrizado en la práctica.

Brianda Aguilar, por su parte, agregó que la corrupción no es un tema cultural como en una ocasión lo mencionó el expresidente de México, Enrique Peña Nieto. “No se trae en la sangre, sino que se trata de una decisión personal que en consecuencia trae una afectación en la comunidad”.

Puntualizó que las decisiones personales, aunque pequeñas, forman parte de una cadena de corrupción que la ciudadanía las tiene ya como costumbre, como el dar una propina para un trámite, el dar un dinero para evitar que se lleven el carro al corralón, entre otros.