Se crucifica cubano

Gabriela Coutiño

Tuxtla Gutiérrez, Chis. 12 Abril.- Unos 350 centroamericanos de una caravana migrante ingresaron por la fuerza por el puente Rodolfo Robles en la frontera México Guatemala, la madrugada de este viernes, entrando de manera ilegal a territorio mexicano y caminan hacia la ciudad de Tapachula, informó el Instituto Nacional de Migración.

“Con una actitud agresiva, rompieron el candado que cierra la reja fronteriza e ingresaron al país”, detalló el Instituto Nacional de Migración (INM), sin precisar la nacionalidad de los migrantes.

El INM señaló que tras la irrupción, más personas atravesaron la frontera, hasta alcanzar un total de 800 migrantes. Luego de la irrupción, el contingente alcanzaba unas 2 mil 500 personas; algunos de los migrantes cruzaron por el Río Suchiate, línea divisoria entre México y Guatemala.

“Allá ya no se puede vivir. Vamos a la frontera, a Estados Unidos”, dijo Jorge, un joven hondureño mientras camina junto a sus amigos con sus pocas pertenencias, quien evitó dar su apellido.

Entusiasmado, Jorge le comunica por teléfono a su madre que ingresó sin problemas a México. “De verdad, ¿no me lo cree usted?, estamos en México, ¡en México! y es bien bonito, mami”.

No es la primera vez que un grupo de migrantes busca ingresar por la fuerza a este país. En octubre del año pasado, los miembros de otra caravana migrante irrumpieron violentamente en el puente fronterizo con Guatemala.

Diariamente llegan a Tapachula grupos de migrantes de diferentes nacionalidades, africanos, asiáticos, cubanos, haitianos, pero principalmente centroamericanos, que tienen como objetivo llegar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

En esa ciudad, unos 150 migrantes africanos bloquearon el martes los accesos a una estación migratoria, en demanda de un permiso que les permita transitar por México para llegar a Estados Unidos.

Los migrantes desde que inició la crisis migratoria de las caravanas optan por instalarse en el parque central de la ciudad, donde duermen, comen y hacen sus necesidades.

Se crucifica otro cubano

Afuera de las instalaciones de la estación migratoria del Instituto Nacional de Migración donde acampan desde hace un mes unos 800 africanos, un migrante cubano protestó encadenandose a una cruz de madera para exigir que las autoridades mexicanas detengan las deportaciones.

En medio de gritos de consignas de sus connacionales y de los africanos que gritaban: “¡Basta de detenciones, basta de deportaciones!”, el cubano se mantuvo en la cruz.

Los cubanos que se encuentran varados en Tapachula desde que el pasado 30 de marzo el Instituto Nacional de Migración cerrara la oficina de regularización migratoria demanda que se les entregue un “oficio de salida” que les permita transitar por territorio mexicano y solicitar asilo en Estados Unidos.

Los cubanos han recurrido a los tribunales para interponer amparos que impidan su detención y deportación. Ayer acompañados de los activistas Ramon Verdugo Sánchez y Luis García Villagrán, del Albergue Todo por Ellos y del Centro de Dignificación Humana, anunciaron un “viacrucis” hacia la Ciudad de México y norte del país; pretenden viajar en autobuses confiando que los recursos que han tramitado ante los juzgados federales eviten sean repatriados.

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