Volkswagen ha anunciado que suspenderá el uso de los cañones meteorológicos en su fabrica en Puebla, México. La decisión ha llegado después de que los agricultores de la región interpusieran una demanda contra el fabricante por alterar el clima de la zona.

Volkswagen empleaba cañones para controlar el clima. La zona de Puebla donde está ubicada la fábrica es conocida por sufrir fuertes tormentas de granizo.
El problema de detener el granizo es una cuestión de números. Impedir el granizo para que no estropee la pintura de un auto es fácil si hablamos de un solo vehículo. Lo tapas y ya está. La cosa se complica cuando hay que proteger miles de ellos. La fábrica de Puebla es la más grande del mundo fuera de Alemania. Cada año salen de ella 450.000 autos y da empleo a más de 15.000 personas.
En espacios pequeños lo mejor es instalar redes antigranizo sobre los estacionamientos, pero Volkswagen optó por una solución algo más discutible en su planta de Puebla. Lo que hizo fue instalar cañones antigranizo. Estos dispositivos con forma cónica se conocen desde hace siglos. En esencia, lo que hacen es detonar una carga de oxígeno y acetileno en su base. La deflagración genera una potente onda de choque que sale por el tubo y dispersa las nubes antes de que formen el granizo.
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La elección de este método es polémica por varios motivos. El primero es que ni siquiera existe evidencia científica de que funcionen. Además hacen un ruido infernal porque para que dispersen las nubes correctamente tienen que disparar repetidamente sus ondas sónicas.
Finalmente, los cañones antigranizo a menudo entran en conflicto con organizaciones locales de agricultores. Ocurrió en Mississippi en 2005 con una fabrica de Nissan, y ha vuelto a ocurrir ahora. No es raro que los propios agricultores usen estos cañones para intentar que el granizo no dañe sus cosechas, pero los propietarios de terrenos de cultivo alrededor de la planta en Puebla aseguran que el uso de los cañones por parte de Volkswagen es tan continuo que ha provocado una sequía. El portavoz de los agricultores afectados en Puebla, Gerardo Pérez, explica que la fábrica limpia los cielos de nubes de tal manera que simplemente no llueve. Según Pérez, eso ha afectado a una zona de más de 2.000 hectáreas de cultivos.
Volkswagen ha tratado de resolver el conflicto interrumpiendo el uso de sus cañones en modo automático (solo los activará si detecta una tormenta acercándose) y ha anunciado que invertirá en redes antigranizo. El gesto llega demasiado tarde. Los agricultores de la zona han interpuesto una demanda en la que piden casi cuatro millones de dólares en concepto de daños y perjuicios a los cultivos de la zona. [Phys.org y DW]
Un grupo de agricultores afirmaron que 2,000 hectáreas se vieron afectadas y presentaron una demanda reclamando 70 millones de pesos por daños y perjuicios que según ocasiona el cañón de Volkswagen.
Pero esta semana la historia ha tenido un nuevo giro, Volkswagen se reunió con autoridades estatales y señaló que estarán instalando redes sobre sus autos con la finalidad de protegerlos por las próximas granizadas. Mientras las “bombas antigranizo” serán suspendidas de inmediato en su modo automático.
con información de Gizmodo y Xataka.
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