6 de cada 10 mexicanas se sienten inseguras de noche

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México se ubica a la mitad de la tabla, en la posición 76, del Índice de Mujeres, Paz y Seguridad (WPS, por su sigla en inglés), realizado por el Instituto de Mujeres, Paz y Seguridad de la Universidad de Georgetown (GIWPS) y el Peace Research Institute Oslo. En cuanto a que los derechos de las mujeres se vean garantizados por las leyes, el país presenta muchos avances. El problema viene de los aspectos de la violencia. Casi seis de cada diez mujeres dijo sentirse insegura caminando sola por la noche. En el indicador “Violencia organizada”, México presenta un número muy alto para un país que no tiene un conflicto bélico declarado, pues poco más de una mujer de cada 100,000 habitantes es víctima de un enfrentamiento armado entre facciones. En los indicadores de inclusión política y financiera de las mujeres, México presenta niveles que aún son bajos comparados con los países más avanzados en este aspecto.

El Índice de Mujeres, Paz y Seguridad mide la inclusión, como la educación y el empleo; justicia en términos de leyes y discriminación; y seguridad en términos de violencia familiar y comunitaria, usando 11 indicadores. Llama la atención que ante la afirmación de “es perfectamente aceptable que una mujer de su familia tenga un trabajo remunerado fuera del hogar si lo desea”, en México alrededor de 14% de los hombres se dijeron en desacuerdo, es decir, que no consideran aceptable que una mujer decida por sí misma y sin anuencia de alguien el sumarse a una actividad laboral remunerada; pero el porcentaje de mujeres en desacuerdo estuvo en torno al 15%, apenas un punto porcentual por encima de los hombres.

En la muestra de 153 países que comprende el estudio, Islandia y Noruega son los países en los cuales las mujeres han logrado más avances, y Siria y Afganistán en los que sus derechos, seguridad e integridad están más amenazados. Uno de los propósitos del índice es promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible, una agenda aprobada por las Naciones Unidas hace dos años que se alcanzará para el 2030.

“La condición de las mujeres y la negación de sus derechos es sin duda un indicador temprano de la inestabilidad y el conflicto futuros en un país”, dijo Melanne Verveer, directora ejecutiva de GIWPS, a la agencia Reuters en entrevista.

Las mujeres en Sudáfrica han avanzado mucho en educación y representación política. En años recientes, el gobierno sudafricano ha legislado en favor de los derechos de las mujeres y para reducir la brecha de género. No obstante, poco más de siete de cada diez mujeres se sienten inseguras caminando solas por la noche, y una cuarta parte denuncia violencia de manos de una pareja íntima.

En Irán, las mujeres presentan un alto nivel de inclusión financiera y de acceso a la educación. En contraste, las leyes iraníes dan la tutela de las mujeres a los hombres, por lo cual una mujer casada no puede solicitar un pasaporte o debe pedir la aprobación a su esposo para trabajar. Las mujeres tampoco cuentan con la protección de la ley en cuanto a la violencia doméstica.

En Estados Unidos, casi siete de cada diez mujeres, se siente segura caminando sola por la noche. En un comparativo de métricas a nivel global, las estadounidenses de los más altos niveles de inclusión laboral y financiera. Sin embargo, la conformación del aparato parlamentario presenta una alta tasa de desigualdad: sólo dos de cada 10 legisladores son mujeres. También están expuestas a una crisis de violencia letal. El riesgo de ser asesinadas por violencia doméstica se quintuplica si hay en el hogar un arma de fuego. La ley no les garantiza la igualdad salarial licencia ni el derecho a la maternidad remunerada con garantía legal.

“Creo firmemente que los datos no solo miden el progreso sino que lo inspiran”, escribió en la presentación del estudio Hillary Clinton, directora honoraria del WPS. Con miras en cumplir con los objetivos contenidos en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el WPS se publicará cada dos años, con la intención de ser una herramienta para que los países puedan mesurar el avance —o la falta— de los esfuerzos por garantizar la equidad de género y los derechos de las mujeres.

El bienestar de las mujeres y las niñas, que comprende que estén plenamente incluidas en las oportunidades económicas, sociales y políticas, y libres de violencia, tiene una importancia intrínseca y es esencial para la paz y la seguridad de los países. Lo anterior quedó asentado en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos del 2010, en la que se puede leer que “la experiencia muestra que los países son más pacíficos y prósperos cuando se les otorgan [a las mujeres] derechos e igualdad plenos”.

Con información de El Economista

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