UNA MAS DE DESPIDOS EN EL ESTADO.

Le tocó por tercera ocasión al TRIBUNAL ELECTORAL DE CHIAPAS, el cual pasó de 5 a 3 magistrados, concluyendo 2 de ellos su encargo el 6 de octubre de este año, quedando integrado el tribunal por los magistrados Guillermo Asseburg Archila, Angélica Karina Ballinas Alfaro y Mauricio Gordillo Hernández, este último en calidad de presidente, quienes determinaron despedir a 8 trabajadores de forma ilegal y arbitraria.

 

Derivado de estos despidos fuera de la ley, fue cesado el titular de la secretaría administrativa del tribunal, el C.P. Conrado Cifuentes Astudillo, una víctima más de la ilegalidad, nepotismo y ambición, ya que los trabajadores despedidos en su juicio laboral están pidiendo a Hacienda del Estado, la congelación de sus plazas, acto previsto en la legislación burocrática, en lo que se resuelve su situación laboral.

Espacios que al quedar vacantes han sido utilizados por los magistrados para cumplir compromisos u otorgarles plazas a sus familiares, obstruyendo así el desempeño profesional del Tribunal Electoral del Estado, instituciones necesitadas de eficiencia, eficacia, pero sobretodo, de credibilidad, ya que no podemos olvidar que serán los encargados de calificar las elecciones locales del próximo año.

 

¿Es correcto el actuar de los Magistrados al ser ellos los que violan los derechos laborales de sus empleados?

¿Son capaces estos Magistrados de poder determinar la legalidad de las elecciones si ellos mismos actúan de forma arbitraria según sus interés?

 

 

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