Acacoyagua, Escuintla y Tapachula con más asentamientos japoneses
Por excedentes poblacionales y en un acto de sacrificio en aras del bienestar colectivo de Japón, hace 120 años los nipones llegaron al soconusco. México se convirtió en una tierra de promesas y refugio económico para los asiáticos a finales del siglo XIX.
La primera colonia japonesa llegó el 19 de mayo de 1887, formada por 35 integrantes que fundaron la colonia “Enomoto”, establecida en el municipio de Acacoyagua; fue además la primera migración nipona hacia América Latina.
Después de 47 días de navegación arribaron a la costa chiapaneca abordo del barco inglés Gaelic, procedentes del puerto de Yokohama al entonces Puerto de San Benito, hoy Puerto Chiapas.
“Nadando tuvieron que cruzar a tierra firme”, relató Jesús Niño Antonio, profesor jubilado de la escuela secundaria “Centenario de la Migración Japonesa” del municipio de Acacoyagua.
“La migración de los japoneses a significado mucho para nuestro país, para Chiapas y más que nada para Acacoyagua. El municipio ha sido muy beneficiado, hoy en día Japón, su gente y su gobierno están muy agradecidos con nuestra tierra”, destacó Niño Antonio.
Sucedió después de que un grupo de agrónomos y técnicos nipones analizaran los terrenos más idóneo para la ubicación de un asentamiento piloto para la producción de café y otros productos, proyecto que fracasó.
“Takeaki Enomoto, ministro de relaciones exteriores de Japón, envío a científicos a estudiar las tierras de México de norte a sur con el objetivo de identificar las zonas más productivas y fértiles para la agricultura”, señaló José Martín Nomura Hernández, Presidente de la Asociación Edomura AC.

FOTOGRAFÍA ANÓNIMA, EL VIZCONDE TAKEAKI ENOMOTO, CA. 1880. BIBLIOTECA NACIONAL, JAPÓN
Entre 1900-1910, llegaron al país más de 10 mil braceros japoneses contratados para la construcción de vías férreas en Colima, Durango, Tepic y Tampico; haciendas cañeras en Veracruz, minas metalúrgicas en Sonora y de carbón en Coahuila.
Actualmente, Acacoyagua, Escuintla y Tapachula son los dos principales municipios con asentamientos de la tierra del sol naciente. La relación bilateral de Japón y México se estrecha aún más, política y económicamente, en las ciencias, la academia y la cultura.
“Para los descendientes japoneses en México, Chiapas es una tierra especial, es donde nació la relación entre Japón y México”; destacó Akira Yamada, Embajador de Japón en México.
Más de 10 mil residentes en tierras mexicanas
Hace una década está vigente el Acuerdo de la Asociación Económica entre Japón y México, intercambio que ha propiciado la creación de más de mil empresas japonesas, así como más de 10 mil residentes en tierras mexicanas.
Dentro del intercambio comercial entre México y Japón, se encuentran las exportaciones de productos alimenticios como el café, sal, carne de cerdo, aguacate, pescado, entre otros, que contribuyen al crecimiento económico de nuestro país.

CORTESÍA: JAVIER JUÁREZ YAMAMOTO

























