Doña Carmen de 77 años necesita vender sus piñatas

Mediante redes sociales se difundió la historia de la señora Carmen Liévano Domínguez, una mujer de la tercera edad que vende piñatas en la Colonia Bienestar Social.

En el afán de apoyarla, la usuaria que subió las imágenes de Doña Carmen aseguró que el único hijo de la señora era alcohólico, por lo que ella se veía obligada a vender piñatas, las cuales no pasaban de los 100 pesos.

whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-19

Sin embargo, la historia de Doña Carmen es muy distinta a la que circula por redes sociales. Y es que esta mujer de 77 años nunca tuvo un hijo, sino que adoptó a su sobrino nieto, Leonardo Liévano Domínguez, quien lamentablemente fue abandonado por su progenitora cuando solo tenía dos meses de vida.

“Nunca me casé, cuidé a mis sobrino nieto. A los dos meses mi sobrina me lo dejó y yo me hice cargo, ahora él es mi hijo y yo soy su madre. Yo antes vendía cocadas por toda la ciudad y lavaba a mano y planchaba, pero ahorita solo llego a una casa a planchar porque ya no tengo muchas fuerzas”, dijo Doña Carmen.

Gracias al gran amor y agradecimiento que Leonardo Liévano le tiene a Doña Carmen ahora que ella ya no puede trabajar él le ayuda con los gastos, y este año ella colabora con las piñatas.

“Mi hijo comenzó a hacer piñatas con Doña Dominga pero ella ya no trabaja porque se quedó ciega por diabetes. Hace un año el decidió emprender su negocio en navidad y hasta este año yo comencé a apoyarle. Esperamos que Dios nos ayude a vender todo porque le echamos ganas”, señaló.

Doña Carmen y su hijo han vendido hasta el momento 15 piñatas, el costo de cada una es de 75 pesos de los diseños de santa Claus y estrellas.

“Ahorita estamos viendo la bendición porque hace rato pasó un señor con otro que venía con una camarita y me hicieron preguntas y después me compraron dos piñatas. Este año ya vemos la bendición de Dios porque ya hemos vendido 15 piñatas”, dijo.

Doña Carmen y su hijo viven en un pequeño cuarto de la Colonia Bienestar Social, específicamente en la calle Pino Suárez, casi esquina con la Av. 20 de noviembre. Su forma de vida es muy precaria, apenas cuentan con una cama individual, una mesa de madera blanca, tres sillas, una parrilla, un mueble para ropa y un tanque estacionario.

Lo curioso es que tras filtrarse la historia tergiversada de Doña Carmen, el delegado federal en Chiapas del Inapam, Fernando Gutiérrez, mejor conocido como #LordInapam aprovechó el fulgor mediático para visitarla.

Con bombo y platillo, el delegado subió a sus redes sociales la labor social que hizo al comprarle dos piñatas a Doña Carmen, por lo que gastó un total de 150 pesos.

whatsapp-image-2016-12-02-at-12-38-40

Según Doña Carmen, Fernando Gutiérrez solo llegó a platicar con ella mientras otro sujeto le apuntaba con la “camarita”, para después adquirirle dos piñatas.

Doña Carmen es una señora de 77 años que además de necesitar vender sus piñatas, requiere de atención médica, de apoyos para que pueda vivir mejor porque aunque con lo poco que gana ella es feliz basta verla para saber que requiere de la ayuda de todos.

whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-16-1 whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-17-1 whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-17 whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-19-1 whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-20-1 whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-20 whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-16

whatsapp-image-2016-12-02-at-13-30-18