A pesar de la tensa situación que se vivía en Tuxtla Gutiérrez, el Presidente Municipal, Fernando Castellanos Cal y Mayor, puso en riesgo de confrontación a los tuxtlecos ante las amenazas de boicot del Grito de parte de docentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

 

Desde días atrás, los integrantes de la CNTE habían advertido que no dejarían que se llevará a cabo ninguna celebración patria, especialmente en Tuxtla Gutiérrez, donde hasta el pasado viernes tuvieron su campamento buscando abrogar la reforma educativa de Peña Nieto.

 

Actuando de manera prudente, Manuel Velasco eligió dar el grito en Tapachula, para evitar la confrontación con los maestros de Tuxtla y a pesar de eso, en la Perla del Soconusco hubo fuertes enfrentamientos entre los profesores y la policía, y hasta antes del grito se dieron un varios sustos porque asistentes tiraron gas pimienta entre el público.

Sabiendo que no habían las condiciones de seguridad, Castellanos hizo su berrinche y se aventuró a hacer el evento, poniendo en riesgo a los casi 20,000 mil asistentes del Parque Bicentenario.

 

Afortunadamente, no hubo ningún incidente que lamentar, pero es muy grave que un gobernante haga caso omiso a las recomendaciones de seguridad con tal de ser el centro de atención una noche.

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