Son miradas de irritación: mitad el calor que llegó a los 39 grados y mitad que esta noche tendrán que caminar.
Tuxtlecas y tuxtlecos están en las paradas, a media calle, pidiendo lo que nunca, porque no alcanza, un taxi… la combi sería lo ideal. Pero no hay nada, están en paro.
Entre mentadas de madre e incluso rezos, piden que por favor, se asome una farola encendida; no hay nada.
Estudiantes, trabajadores, amas de casa; en grupos, en familia, solos; cargan el mandado, la mochila y solo la esperanza de que al fin, encuentren un transporte. Hoy, es noche de caminata.













