Doña Nati y Don Pioquinto, la pareja del 5 de mayo

Frente al Parque 5 de Mayo,  a un costado de una de las paradas del transporte pública se ubica una silla para bolear, un pequeño puesto de chicles y dulces cubiertos por una sombrilla  para evitar los  fuertes rayos del sol.

Este pequeño espacio ubicado sobre la banqueta  es el lugar de trabajo de Don Pioquinto Pérez Espinoza  y de su esposa Natavidad  Pérez Alvarado, quienes tienen más de 30 años trabajando en este puesto, que les ha ayudado a  seguir activos.

Don Pioquinto se dedica a bolear zapatos,  y Doña  Nati vende dulces y uno que otro postre. Ambos decidieron dedicarse a esto debido a que físicamente ya no podían  seguir con los oficios con los que comenzaron a  ganarse la vida.

“Yo era paleador en los volteos pero me dio azúcar y ya no podía seguir trabajando en eso, así que decidí que mejor iba a bolear zapatos. Como yo vine a trabajar mi esposa pues decidió acompañarme, ella también ya estaba cansada porque lavaba y planchaba ropa ajena”,  comentó Don Pioquinto.

Él tiene 74 años,  y ella 76. Se conocieron cuando ambos tenían menos de 20 años debido a que Doña Nati trabajaba para una amiga de la mamá de Don Pioquinto. Ambos aseguran que fue amor a primera vista.

“Yo le eche el ojo rápido. Me gustó y él quiso conmigo. Siempre hemos estado juntos y aunque como en todo matrimonio hay días buenos y  días malos, nosotros siempre nos hemos llevado bien.  Yo, a veces, me enojó pero no  me tarda mucho porque lo amo y no me gusta que estemos peleados. Nosotros jamás nos hemos ido a dormir enojados”, confiesa  Doña Nati.

Este matrimonio de casi 60 años de casados procreó  5 hijos, 4 hombres y 3 mujeres, quienes a su vez le dieron 20 nietos.

“Todos tienen trabajo y a todos les gusta que vengamos a trabajar porque eso nos mantiene ocupados. Acá la gente que pasa ya nos conoce, algunos nos  regalan cosas y platican con nosotros.

Esta pareja llega a su pequeño puesto a las 7 de la mañana, y se retira a las 2 de la tarde.  Para que  las tardes las tengan libres y puedan ver televisión y recibir la visita de sus  hijos y nietos.

“Nosotros decidimos estar juntos,  y juntos  vamos a terminar nuestros días. A mí me gusta trabajar con ella, pero  a veces me pongo a pensar  que si un día uno de nosotros ya no pudiera venir o ya no estuviera con vida  el otro sufriría mucho. No sabemos estar separados”, finalizó Don Pioquinto.

Doña Nati y Don Pioquinto, la pareja del 5 de mayo Doña Nati y Don Pioquinto, la pareja del 5 de mayo

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