35% de los niños chiapanecos aún fuera de la cobertura educativa

En la mira / Héctor Estrada

Reveladores fueron los resultados presentados por la organización civil “Primero México”, mediante su estudio“Malgasto Educativo”, donde expusieron de manera tajante la extensa brecha que aún hace falta recorrer para garantizar educación básica a todos los niños y niñas del país, principalmente en estados como Chiapas.

La investigación documental, basada en la recopilación, comparación y análisis de datos oficiales, dejó de manifiesto un evidente rezago nacional en materia de cobertura educativa donde, en promedio, entre el 15 y 20 por ciento de los niños menores de 15 años no asisten a la escuela.


El asunto se hace aún más crítico en entidades como Chiapas donde el  35 por ciento (tres de cada 10) de los niños de tres a 15 años no se encuentran inscritos a ninguna escuela de nivel básico. Son menores que no existen para los expedientes de las instituciones educativas y, por lo tanto, no reciben ese derecho constitucional


Casi con el mismo porcentaje se encuentran los estados de Oaxaca y Michoacán donde 30% de los menores en ese rango de edad no cursan ningún grado escolar, por lo que junto a Chiapas se ubican actualmente dentro de la tabla como las tres entidades con la mayor problemática social de este tipo.

Lo más grave, indica el análisis de la asociación civil, es que en Oaxaca, por ejemplo, los recursos destinados a la educación no contribuyen a disminuir el número de infantes que están fuera de la escuela, pues 90% del presupuesto estatal se va directo a la nómina magisterial. 


En contraste, Nuevo León es el estado con menos rezago educativo entre los menores de 15 años, al igual que Coahuila y Baja California Sur, pues en esas entidades menos de 15% de ese sector de la población está fuera de las escuelas. 


En Chiapas sin duda las cusas resultan más diversas y complejas, con niños y niñas que han iniciado su vida laboral a temprana edad para apoyar a la economía de sus familias o  añejas concepciones culturales de algunas comunidades donde la formación académica de las nuevas generaciones simplemente no significan un asunto de prioridad.


Lo cierto es que aquí Chiapas tiene un pendiente importante que requiere del reordenamiento en los gastos educativos, trabajo en unidad entre autoridades y docentes, y menos conflictos magisteriales. Se requiere de verdaderos acuerdos donde si sea la educación de los niños el eje medular de los acuerdos entre las partes involucradas.

Con más de 23 mil 600 millones de pesos presupuestados para la educación en Chiapas para 2015, lo que se exige es verdadero compromiso de las autoridades y el magisterio, estrategias eficientes para elevar la cobertura y candados efectivos que permitan terminar con el descarado despilfarro y saqueo de recursos que año con año “sangra” a este crucial rubro del desarrollo social, en síntesis, sólo basta hacer las cosas bien.