Escasez obliga al sistema de emergencias a negar la atención o a pedir a los pacientes que esperen.
Tuxtla Gutiérrez enfrenta un déficit grave de ambulancias para atender emergencias. Con una población de alrededor de 800 mil personas, la ciudad requeriría 32 unidades.
Así lo advirtió Ángel Tovar Serrano, delegado estatal de la Cruz Roja en Chiapas, quien señaló que la capital chiapaneca cuenta con apenas 12 unidades entre Cruz Roja, Protección Civil, estatal y el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda cuatro ambulancias por cada 100 mil habitantes.
“En el estado aquí en Tuxtla Gutiérrez hay un problema, es la falta de ambulancias precisamente. Cruz Roja Mexicana tiene tres, si no me equivoco, entre Protección Civil, Municipal y y este y Estatal deben tener alrededor de cinco o seis ambulancias. El ERUM debe tener dos. Entonces estamos estamos hablando que son 12 ambulancias. La Organización Mundial de la Salud establece que por cada 100 000 habitantes debe haber cuatro ambulancias”, señaló.
Esta escasez tiene consecuencias directas para la ciudadanía. Cuando todas las ambulancias están en servicio simultáneamente, el sistema de emergencias se ve obligado a negar la atención o a pedir a los pacientes que esperen.
Esto ha generado situaciones en las que los heridos han tenido que trasladarse por sus propios medios o en vehículos particulares a los hospitales.
“Por eso precisamente hay un descontento de la población porque dicen que no llegamos o que no llega la ambulancia, que llegó demasiado tarde, que tardó mucho. Y que el enfermo se lo llevaron mejor en otro carro o peor aún se fue caminando a una institución”, indicó.
El problema se agrava porque la saturación no termina con la llegada de la ambulancia. Las urgencias de los hospitales públicos también están rebasadas, lo que obliga a las unidades a permanecer inmovilizadas esperando que se desocupe una cama, dejando fuera de servicio tanto la ambulancia como la camilla.
“Muchas veces es el tiempo en que le reciban al herido en los hospitales. Tomemos en cuenta que también urgencias de diferentes hospitales populares y públicos están saturados. Entonces, no es de que está la cama libre para que llegue y se acueste. Entonces, a veces tenemos que dejar el carro camilla ahí para que al herido lo atiendan en su momento o le empiecen a dar atención porque no hay cama”, remarcó.
Para hacer frente a esta situación, Cruz Roja impulsa una propuesta que destinaría un pequeño donativo a través del refrendo vehicular anual, con el objetivo de fortalecer la capacidad de atención.
Tovar Serrano subrayó que la institución tiene el personal capacitado para dar mejor servicio, pero sin los recursos materiales necesarios, la cobertura seguirá siendo insuficiente.

