
Competencias, degustaciones y música en vivo desbordaron el bulevar Belisario Domínguez este sábado.
El festival gastronómico Brasa y Fuego del Sur se celebró este 25 de abril en el bulevar Belisario Domínguez de Tuxtla Gutiérrez, doce horas de actividades ininterrumpidas y la participación de más de 20 chefs y maestros parrilleros de distintas regiones del país. La primera edición del encuentro organizado por Erwin Rabasa Suárez reunió competencias parrilleras, masterclases, degustaciones masivas, zona familiar y música regional en vivo desde el mediodía hasta la medianoche.

El espectáculo del fuego
La imagen que marcó la jornada fue la llamada Rueda de la Fortuna: una estructura diseñada para asar 18 lechones de manera simultánea, complementada con una vaca entera de casi media tonelada preparada a la brasa. Rahmar Villegas, integrante del programa Venga la Alegría y Al Extremo de TV Azteca, participó en ambas preparaciones. “Casa llena, caras felices y panza llena”, resumió al ser consultado sobre el desarrollo del evento. Villegas recomendó una segunda edición y señaló que festivales de este tipo contribuyen a generar cultura gastronómica en la región.

Las degustaciones incluyeron discada norteña con más de media tonelada de proteína, costillares a la estaca, ahumados y cortes preparados con leña. El parrillero regiomontano conocido en redes como “Toti Tengo Hambre” viajó desde Monterrey, Nuevo León, para llevar técnicas norteñas de ahumado al sureste. Durante la jornada preparó picañas ahumadas, discada e intervino en el armado de la vaca entera. “El humo siempre une gente, une familias”, expresó, y señaló que la respuesta del público superó sus expectativas pese a las altas temperaturas registradas durante el día.
La competencia parrillera
El concurso reunió a equipos locales y de otras ciudades que presentaron sus propuestas ante un jurado. Sergio Alejandro Gómez Ramírez, de Tuxtla Gutiérrez y representante de El padrino, compitió con tazajo en aguachile con chile simojovel, picaña sellada con sal de grano y un flan elaborado al carbón. Reconoció que los nervios aparecieron al momento de la evaluación. “Ver los modismos que tienen para probar los productos, sí da nervios”, admitió, aunque se mostró confiado en el desempeño de su equipo.

Marvel Jair Culebro González, fundador de Asador Urbano, presentó tazajo y picaña, más un helado de postre. Señaló que la convocatoria rebasó sus cálculos. “No creí que hubiera tanto amor, tanto gusto por esto”, afirmó. El participante, quien aprendió las técnicas de asado en Argentina, ofreció también demostraciones del servicio de catering que opera en Chiapas.
Antonio Torres Montesinos, representante de Tojeque en Tuxtla Gutiérrez, compitió por primera vez en un festival de esta naturaleza. Su propuesta consistió en aguachile de tazajo, picaña con costra de ajo horneada durante hora y media y una galleta de postre. “Lo único que vine es a divertirme y aprender”, indicó.

Masterclases y público de otros estados.
Las clases magistrales convocaron a asistentes con y sin experiencia previa en parrilla. Roberto Abraham Peña, ganadero originario de Pijijiapan, llegó con socios de Ganadería La Montaña y Rancho San Juan para participar en una masterclass de ribeye al estilo cavernícola. “El festival está cumpliendo lo que promocionaron”, señaló.
Zona de emprendedores y ambiente familiar.
El área de emprendedores albergó marcas del sector western y gastronómico. Julio Campo, fundador de Boutique Vaquera El Rosillo —dedicada a artículos de estilo vaquero—, asistió por invitación. “Mucha derrama económica, mucha gente contenta, un evento 100% familiar”, describió. La zona infantil y las áreas familiares operaron durante toda la jornada en paralelo con los escenarios gastronómicos.
La música en vivo estuvo a cargo de artistas chiapanecos se alternaron en el escenario a lo largo del día, sumando un componente de entretenimiento a las actividades culinarias. La combinación de fuego, competencia y música consolidó una atmósfera que los propios participantes describieron como festiva y con gran afluencia de familias chiapanecas.









