
Tras tocar muchas puertas y gestionar apoyos, la propuesta fue aprobada estableciendo oficialmente el 18 de marzo como el Día del Pozol.
Entre el bullicio y calor tuxtleco, en el Mercado Juan Sabines hace una década nació una idea que hoy se convirtió en una tradición: el día del pozol.
Este día fue impulsado la señora Isabel Nangusé quien con demás compañeras logró que se estipulara este día.
En su inicio se propuso festejarlo cada tercer sábado de marzo para empatar con el inicio de la primavera. Tras tocar muchas puertas y gestionar apoyos, la propuesta fue aprobada por el cabildo municipal, estableciendo oficialmente el 18 de marzo como el Día del Pozol.
Hoy, diez años después, doce vendedoras de este mercado mantienen viva la tradición. Cada una prepara grandes cantidades para compartir con quienes llegan a celebrar.
Además del sabor y la frescura del pozol, la celebración también busca recordar la importancia de consumir productos locales y apoyar a quienes todos los días trabajan en los mercados de la ciudad.




















