
A más de un siglo del inicio de la Revolución Mexicana, México conmemora el movimiento social que transformó la vida política del país. En Chiapas, este proceso tuvo particularidades que marcaron profundamente la historia regional y sentaron las bases para una nueva visión sobre los derechos humanos.

En el territorio chiapaneco, el conflicto se vivió entre dos grandes fuerzas: los carrancistas, alineados al proyecto constitucionalista de Venustiano Carranza, y los mapachistas, grupos locales que defendían los intereses de las élites regionales y que se resistían al cambio.
Con la llegada del proyecto carrancista, se impulsaron reformas que sentaron las bases para el ejercicio moderno de los derechos humanos: la protección de los trabajadores, el acceso a la educación, la limitación del poder de los hacendados y el reconocimiento de garantías sociales para comunidades indígenas y campesinas, históricamente marginadas.
Hoy, Chiapas recuerda su papel en la Revolución Mexicana, reconociendo que ese capítulo histórico sembró las bases para un país más justo y con mayores garantías para todas y todos.








