
En el corazón de Tuxtla Gutiérrez se abrieron las puertas de un nuevo espacio dedicado a la enseñanza artesanías tradicionales. Este lugar busca convertirse en un punto de encuentro para quienes desean aprender y preservar técnicas que forman parte de la identidad chiapaneca.
Las actividades iniciaron a finales de septiembre con el taller de bordado de petatillo, también conocido como bordado de chiapaneca, una técnica minuciosa que ha vestido a generaciones con uno de los trajes más representativos del estado.
Además de este primer taller, el espacio planea ofrecer más cursos para fortalecer la economía creativa y la transmisión del conocimiento artesanal.
Con esta iniciativa ciudadana, Tuxtla suma un nuevo espacio cultural que fomenta la creatividad, rescata saberes y abre oportunidades para que más personas se formen en los oficios tradicionales de Chiapas.














