
Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, detrás de sus calles y edificios permanece una raíz profunda: la del pueblo zoque, cuya historia y cultura forman parte del origen mismo de la ciudad, sin embargo este no es reconocido por algunas instituciones.
A pesar de esta herencia, hasta la fecha Tuxtla no ha sido reconocida oficialmente como un pueblo indígena zoque por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, debido principalmente a que no se encuentran hablantes pero si se mantienen los usos y costumbres.
La falta de reconocimiento limita apoyos para la preservación de su lengua, sus tradiciones y sus expresiones artísticas, que hoy sobreviven gracias al esfuerzo de la propia comunidad.
Mientras no exista un reconocimiento oficial, la lucha de las y los zoques en Tuxtla Gutiérrez continúa: defender su identidad, rescatar su lengua y mantener viva la memoria de un pueblo que dio origen a esta ciudad.


























