En la capital del país, la fiscal Bertha Alcalde mostró al fiscal chiapaneco cómo digitalizan carpetas, priorizan delitos y usar el Banco de ADN
El fiscal general del Estado de Chiapas, Jorge Llaven Abarca, viajó a la Ciudad de México y fue recibido por su homóloga capitalina, Bertha Alcalde Luján, quien le expuso cómo han transformado la procuración de justicia en la metrópoli, desde la digitalización de procesos hasta la operación del Banco de ADN, una herramienta clave en casos de violencia de género.
La reunión, celebrada en la sede de la Fiscalía de la Ciudad de México (FGJCDMX), fue presentada oficialmente como un encuentro para “intercambiar experiencias”. Sin embargo, en los hechos, fue una especie de clase magistral sobre cómo optimizar procesos, priorizar delitos y tomar decisiones con base en evidencia.
Bertha Alcalde detalló que parte del éxito de su gestión radica en digitalizar carpetas de investigación, profesionalizar al personal estratégico y utilizar estadísticas para evaluar el desempeño institucional. Mencionó que el Banco de ADN, por ejemplo, se creó como respuesta a la Alerta por Violencia de Género y hoy se amplía para incluir perfiles de personas desaparecidas.
El fiscal chiapaneco escuchó, tomó nota y agradeció la oportunidad de conocer estas buenas prácticas. Aseguró que en Chiapas también se combate la violencia sexual y feminicida, y adelantó que pronto entrará en operaciones una Fiscalía Especializada para la Protección de las Infancias.
Previo a la reunión, Llaven Abarca y su equipo visitaron las instalaciones del Banco de ADN de la FGJCDMX, donde observaron el proceso de obtención y análisis de perfiles genéticos. Luis Gómez Negrete, coordinador del área, les explicó que esta base de datos apoya directamente investigaciones de delitos sexuales y feminicidios.
Además, María Seberina Ortega López, perita forense de la FGJCDMX, detalló que trabajan con el Instituto de Ciencias Forenses para identificar personas no localizadas, y que incluso se contempla un convenio para intercambiar información entre instituciones.
En Chiapas, apenas una promesa
Como único logro reciente, Llaven mencionó la próxima puesta en marcha de una Fiscalía Especializada para la Protección de las Infancias. Pero más allá de ese anuncio, no detalló cómo Chiapas piensa alcanzar el nivel de modernización que presenció en la capital.
El contraste es claro: mientras en la CDMX ya se toman decisiones con base en estadísticas y sistemas digitales, en Chiapas los procesos siguen siendo en papel, los expedientes se pierden y las denuncias no prosperan.
Al final de la reunión, ambos fiscales coincidieron en que estos intercambios fortalecen el trabajo de las fiscalías. Pero en los hechos, el mensaje fue otro: Chiapas aún está lejos de una procuración de justicia moderna y eficiente, y necesita aprender —urgentemente— cómo se investiga de verdad.
















