
En los últimos 5 a 6 años, se ha observado un incremento significativo en el número de mujeres que utilizan la bicicleta como medio de transporte en la ciudad, según Isabel Araujo, activista en movilidad urbana.
Este cambio, representa más que una moda, convirtiéndose en un verdadero estilo de vida para muchas mujeres.
Las mujeres que utilizan la bicicleta experimentan una mayor sensación de libertad y seguridad. Este medio de transporte se ha convertido en una herramienta de empoderamiento, fortaleciendo la confianza y la autonomía de las mujeres. Muchas mujeres, como Isabel Araujo, han encontrado en la bicicleta un apoyo para su bienestar personal, tanto físico como emocional.













