
En la colonia Loma Bonita de Tuxtla Gutiérrez, doña Yesenia enfrenta una batalla que ninguna madre debería de vivir. Su hijo Jeremi de 22 años fue diagnosticado con un tumor cerebral, y ahora ella busca desesperadamente apoyo para darle una mejor calidad de vida.
Todo comenzó el año pasado, cuando Jeremi empezó a sufrir fuertes dolores de cabeza. Tras una consulta oftalmológica, la familia recibió la devastadora noticia.
Desde entonces, han sido meses de viajes a la Ciudad de México, buscando tratamiento y aferrándose a la esperanza. Sin embargo, la enfermedad avanzó rápidamente y, tras una biopsia a mediados del año pasado, quedó postrado en cama.









