“Nosotros solo podemos recibir reportes… El Instituto del Deporte no está enfocado exclusivamente a estar generando continuamente actividades o torneos”.
Con la frialdad de quien busca sacudirse la bomba antes de que le explote en las manos, la titular del Instituto del Deporte de Chiapas (Indeporte), Bárbara Altúzar Galindo, trazó una marcada línea de distancia entre la dependencia que encabeza y los zafarranchos, la venta/consumo desmedido de alcohol y la falta de protocolos de protección médica que empañaron la quinta edición de la Copa Chiapas 2026.
La controversia estalló tras las denuncias vertidas en redes sociales sobre la caótica conclusión del torneo. Padres de familia ebrios en las gradas a escasos metros de niños compitiendo; la ausencia de paramédicos o ambulancias para atender emergencias y la opacidad en el cobro de cuotas de inscripción a los más de 200 equipos participantes reabrieron un debate añejo en la entidad: ¿Quién vigila la lucrativa industria del deporte infantil privado que se realiza utilizando la infraestructura pública?
La foto para el boletín, pero sin responsabilidad

Aunque la funcionaria estatal encabezó la ceremonia inaugural del certamen y la imagen del organismo sirvió de respaldo para atraer a más de cuatro mil niños y jóvenes de decenas de municipios, el discurso oficial dio un giro de 180 grados ante los cuestionamientos de la prensa.
Para la dirección del Indeporte, haber respaldado el arranque del torneo no implica ninguna injerencia ni deber de supervisión:
-
El deslinde: Altúzar Galindo enfatizó que la Copa Chiapas es un negocio y evento “totalmente organizado por la iniciativa privada”, trasladando la responsabilidad de la seguridad únicamente a los organizadores y a los propios padres de familia.
-
Sin cuentas claras: La titular confirmó que el instituto no recibe contraprestación económica ni cobro de cuota por prestar los recintos, limitando el papel de la autoridad deportiva estatal a “dar los espacios” bajo la fe ciega de que los privados se autorregularán.
“Como cualquier acción pública privada, es importante que los mismos padres de familia consideren en qué evento inscribir a sus hijos”, remató la funcionaria, trasladando la carga de la prevención al ciudadano común.

La paradoja de la “prevención” con cerveza en mano
Resulta contradictorio que, mientras el gobierno del estado promueve campañas permanentes contra las adicciones y abandera el deporte como la herramienta clave de prevención social, en torneos masivos que se realizan bajo la sombra del apadrinamiento oficial impere la ingesta de alcohol frente a las infancias.
Si el Indeporte presta las instalaciones públicas, abandera las inauguraciones y convalida la logística de organizaciones privadas, la ciudadanía no espera que se convierta en un simple buzón que “solo puede recibir reportes”.
La Copa Chiapas 2026 dejó al descubierto que cuando el balón rueda para generar ganancias privadas, la seguridad de las niñas y niños queda a la deriva; y cuando llegan los zafarranchos y las irregularidades, la autoridad deportiva estatal opta por lavarse las manos y argumentar que solo acudió “como invitada”.

También te podría interesar:
@alertachiapas La titular del INDEPORTE en Chiapas reconoció su vínculo con los Álvarez Puga. Señalamientos en 2021 presumían un millonario recurso recibido de los empresarios factureros.
📲 Recibe las noticias de Chiapas antes que nadie
Haz de Alerta Chiapas tu fuente preferida en Google y nuestras noticias aparecerán primero en tu celular.
Seguir en Google →