Especialista subrayó el riesgo de las redes sociales. El uso excesivo ya es considerado una adicción. 

El uso de redes sociales se ha convertido en parte de la vida cotidiana, pero su impacto en la salud mental empieza a generar preocupación entre especialistas.

Según el psicólogo Andrey Roblero, el problema no está en la tecnología en sí, sino en la falta de educación digital para usarla de forma equilibrada. El cerebro humano, explica, aún no está preparado para procesar la sobrecarga constante de información que ofrecen estas plataformas.

“Entender que las redes sociales, el internet en general, no es malo, sino simplemente sí debemos tener una buena educación, una alfabetización digital, eh que implica pues esta regulación, donde pues tenemos que prevenir o prever los tiempos, eh sobre todo también los contenidos que uno ve y la manera en que le va afectando al ser humano”, señaló.

El uso excesivo puede derivar en una verdadera adicción. Cuando una persona siente ansiedad al quedarse sin batería o sin señal, o cuando un menor se enoja al perder acceso a su celular, se trata de señales de dependencia.

De hecho, señaló, ya existen pruebas estandarizadas en distintos países para medir la adicción a internet y a las redes sociales, lo que confirma que este fenómeno tiene bases científicas reconocidas.

“Si provoca ansiedad, si provoca estrés, frustración o cuando a los menores les quitan el celular y ya se ponen tristes o enojados, significa que ya está creando un tipo de codependencia, una adicción que merece ser tratada”, indicó.

Entre los principales riesgos psicológicos destacan la baja autoestima, la ansiedad y la depresión, muchas veces relacionadas con la comparación constante entre la vida real y la imagen idealizada que otros muestran en línea.

“En algunos países ya existen eh instrumentos incluso estandarizados para medir la adicción al internet. También hay pruebas o test para medir las adicciones a las redes sociales. Y es que ahora se podría decir que estamos hiperconectados”, explicó.

A esto se suma el ciberacoso, un problema especialmente grave entre menores de edad, junto con riesgos de seguridad como el contacto con desconocidos o situaciones de acoso.

Los especialistas recomiendan que los niños no usen redes sociales antes de los 12 años, y que incluso después de esa edad exista supervisión estricta por parte de los adultos.

“Pues a los niños es lo recomendable es que no utilicen eh ningún tipo de red social. Una, ¿por qué? Porque existe el ciberacoso. El ciberacoso es un tema ahorita muy importante que muchas de las veces las mayores víctimas son menores, por lo mismo que tienen el desconocimiento. Dos, por seguridad. Hay temas de secuestro, temas de amenazas, de acoso”, subrayó.

Más que prohibir, la clave está en acompañar: establecer horarios, revisar contenidos y dar el ejemplo, ya que los padres también deben aplicar en su propio uso los límites que exigen a sus hijos.

Deja un comentario

Deja un comentario