• La entidad se ubicó entre los cinco estados con mayor prevalencia de indicios de depresión en México.

Chiapas figura entre los cinco estados con mayor prevalencia de indicios de depresión; además, el 24.4% de los adultos reportó dificultades para cubrir los gastos habituales del hogar con sus ingresos.

Aunque Chiapas reportó un nivel de satisfacción con la vida ligeramente superior al promedio nacional (8.66 frente a 8.62), la entidad se ubicó entre los cinco estados con mayor prevalencia de indicios de depresión en México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Es la contradicción central del estudio: el estado se percibe bien, pero sus indicadores de salud mental dicen otra cosa.

Los resultados revelaron que el 15.1 por ciento de la población adulta chiapaneca presentó indicios de depresión, porcentaje que supera ampliamente la media nacional de 10.9. Con ese indicador, Chiapas ocupó el quinto lugar nacional, solo por debajo de Zacatecas (16.6 por ciento), Michoacán (16.2), Tabasco (15.8) y Oaxaca (15.4).

El componente económico figura entre los factores asociados a este panorama. La encuesta señaló que el 24.4 por ciento de los adultos en Chiapas manifestó tener dificultad o mucha dificultad para cubrir los gastos habituales del hogar con sus ingresos, casi siete puntos porcentuales por arriba del promedio nacional de 17.3. La ENBIARE encuentra una relación directa entre esa precariedad y el bienestar: quienes enfrentan dificultades para cubrir sus gastos reportan una satisfacción de 7.98 puntos, contra 8.99 entre quienes los cubren sin complicaciones — un punto entero de diferencia solo por la certeza de llegar a fin de mes.

A nivel nacional, las personas con indicios de depresión registraron una satisfacción promedio de 7.55 puntos y un balance anímico de apenas 1.93, en una escala de -10 a 10; quienes no presentaron síntomas de depresión o ansiedad se ubicaron muy por encima en ambos indicadores.

Por sexo, la brecha es clara: 13.3 por ciento de las mujeres presentó indicios de depresión, frente a 8.2 por ciento de los hombres. En ansiedad la diferencia se amplía —25 por ciento contra 17.4—, y el grupo con menor balance anímico de toda la encuesta fueron las mujeres de 18 a 29 años.

El aislamiento social completa el cuadro: 7.1 por ciento de la población adulta del país dijo haber sentido soledad la mayor parte o todo el tiempo durante el último mes, 8.4 por ciento no convivió con familiares o amistades en ese periodo y 3.8 por ciento afirmó no contar con ninguna red de apoyo en caso de necesidad. Tres cifras que, juntas, describen lo mismo que el resto del estudio: bienestar declarado que no siempre coincide con lo que la gente está viviendo por dentro.

 

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