
Chiapas, de hecho, tiene una de las tasas de divorcio más bajas del país, con 1.16 por cada mil personas adultas.
Antes del mediodía, afuera de un juzgado familiar de Tuxtla Gutiérrez, un hombre despliega una lona del tamaño de una puerta. En ella, su hija sonríe. No la ve desde hace meses, pero carga su imagen impresa para que, si algún día ella busca su nombre, sepa que su papá estuvo ahí, parado bajo el sol, esperando un permiso que un juez ya firmó pero que nadie hace cumplir.
La escena se repitió en días recientes entre los integrantes del colectivo No Más Hijos Rehenes Chiapas, que se manifestaron de forma pacífica frente a las oficinas del Poder Judicial del Estado de Chiapas, sobre el Libramiento Norte de la capital.
Su reclamo no es contra la ley, sino contra su incumplimiento: piden que se ejecuten los regímenes de convivencia que los jueces ya dictaron, bajo el principio del interés superior de la niñez que mandata el Código Civil del Estado de Chiapas en su artículo 279.
Sentencias que se ganan, pero no se cumplen
El reclamo central del grupo no es la falta de resoluciones, sino que esas resoluciones se quedan en papel. Varios de los presentes dijeron tener sentencias firmes que fijan días y horarios de convivencia con sus hijos, pero que en los hechos no se llevan a cabo.
Uno de ellos relató que lleva tres años y ocho meses sin convivencia plena, pese a contar con una sentencia. Según su testimonio, la otra parte no presenta a sus hijas y el juzgado no ejecuta la orden. Otro padre contó que una jueza llegó a decirle que había “que esperar que se le pase el coraje a la señora”.
Alerta Chiapas no pudo verificar de forma independiente ese diálogo, y el Poder Judicial del Estado no había emitido una postura sobre las quejas al cierre de esta nota.
Qué dicen los números
En México, los conflictos por la custodia se dirimen, en su mayoría, por la vía judicial. En 2024 se registraron 161 mil 932 divorcios en el país, de los cuales el 89.6 % se resolvió ante un juez, de acuerdo con la Estadística de Divorcios 2024 del INEGI.
Aunque el Código Civil local empuja hacia la custodia compartida, en la práctica la guarda suele quedar en manos de uno solo de los progenitores. El otro queda sujeto a un régimen de visitas que, cuando no se respeta, deja a hijos e hijas sin contacto con la mitad de su familia.
Testimonio
@alertachiapas Sentencias que se ganan, pero no se cumplen. El reclamo central no es la falta de resoluciones, sino que esas resoluciones se quedan en papel.
Dónde pedir ayuda
Si tú o alguien que conoces atraviesa una crisis emocional, puedes llamar a la Línea de la Vida al 800 911 2000, disponible las 24 horas, o a SAPTEL al 55 5259 8121. Para regularizar un régimen de convivencia, el camino es el juzgado familiar o el Centro de Convivencia Familiar (Secofam). Asimismo, si necesitas una asesoría jurídica puedes visitar el portal: https://nomashijosrehenes.org/#asesoria












