
Familias tuxtlecas mantienen viva la costumbre de tejer guías florales en mayo, transmitiendo conocimiento entre generaciones.
Durante el mes de mayo, una tradición llena de aroma y convivencia vuelve a reunir a familias en Tuxtla Gutiérrez. La ensarta de flor de mayo ha pasado de generación en generación como parte de las festividades religiosas y culturales de la región chiapaneca, fortaleciendo lazos comunitarios y preservando la identidad local.
Esta costumbre ha sido preservada principalmente por mujeres, quienes desde hace décadas enseñan el proceso de recolectar, coser y preparar las guías florales. El conocimiento ancestral se transmite en el seno familiar, reforzando la unión entre madres, hijas y nietas que participan en cada etapa de la elaboración, desde la selección de las flores hasta el ensarte final.
Aunque el origen preciso de esta práctica es incierto, continúa vigente gracias a quienes mantienen viva la enseñanza y transmiten el valor cultural que representa para Chiapas. Flor de Belén Martínez Trujillo, promotora cultural, ha destacado la importancia de esta tradición como expresión identitaria de la región, subrayando cómo cada detalle del proceso carga con significado histórico.
Para los tuxtlecos, la ensarta de flor de mayo representa mucho más que un adorno: es el vínculo tangible con sus raíces, una práctica que conecta generaciones y refuerza el sentido de pertenencia a la comunidad. En un contexto donde muchas tradiciones corren riesgo de desaparecer, esta costumbre se mantiene como símbolo de resistencia cultural.
Con el objetivo de evitar que desaparezca, espacios como el Museo de la Ciudad realizan actividades para promover esta tradición entre niñas, niños y jóvenes. Estas iniciativas institucionales buscan asegurar que nuevas generaciones de tuxtlecos comprendan y participen en la elaboración de las guías florales, apostando por conservar una de las expresiones culturales más representativas de la capital chiapaneca.
Los promotores culturales insisten en que la continuidad de la ensarta de flor de mayo depende de la participación activa de las familias y del apoyo comunitario. Mientras espacios públicos y privados sigan abriendo sus puertas para esta celebración cada mayo, la tradición tendrá oportunidad de seguir viva entre los tuxtlecos.












