
Sobreviviente de tentativa de feminicidio en Cintalapa regresó a casa y pidió a más mujeres denunciar la violencia.
Ana Luisa volvió a casa tras tentativa de feminicidio: la mujer de 27 años que perdió ambas manos en un ataque a machetazos ocurrido el 13 de abril en la colonia Los Manguitos, en Cintalapa, recibió el alta hospitalaria y ofreció su primer testimonio público desde su domicilio. Agradeció el apoyo ciudadano, pidió a mujeres en situación de violencia no guardar silencio y señaló que su agresor ya se encuentra en proceso judicial.
Ana Luisa, de 27 años, sobreviviente de una tentativa de feminicidio ocurrida el 13 de abril de 2026 en Cintalapa de Figueroa, recibió el alta hospitalaria y regresó a su domicilio en la colonia Los Manguitos. En entrevista con Real Cintalapa —medio local de Cintalapa— concedida desde su casa en compañía de una amiga cercana, la mujer ofreció su primer testimonio público tras el ataque que le provocó la amputación de ambas manos y una contusión craneal.
“Sentí una paz, no sé… Gracias a Dios estoy tranquila”, declaró Ana Luisa al ser consultada sobre su estado de ánimo. Refirió que los primeros días tras el alta le generaron tristeza y melancolía, pero que la presencia de sus tres hijos —de 10, 8 y 6 años— fue el factor que la motivó a continuar. “Fueron prácticamente los que me dieron vida esa tarde, los que me reanimaron”, expresó.
La mujer relató que el ataque se produjo durante una discusión en la que su expareja, identificada por la Fiscalía General del Estado (FGE) como Pablo Ruiz Córdova, llegó al domicilio en estado de ebriedad, la insultó y, al recibir una respuesta de su parte, la agredió con un machete. Uno de sus hijos logró pedir auxilio a un familiar; elementos de Protección Civil la trasladaron primero en mototaxi y luego en ambulancia al Hospital General “Dr. Gilberto Gómez Maza” de Tuxtla Gutiérrez, donde permaneció varios días en coma inducido.
Ana Luisa narró que recuperó la consciencia en el hospital y que escuchó a los médicos informarle que no podrían salvar sus manos. Dijo que despertó cuatro días después convencida de que era martes, cuando ya era viernes. “Al ver a mi hermana, sonreí. Eso sorprendió a la psicóloga que me atendía”, contó.
Sobre su proceso de recuperación, indicó que recibe atención psicológica junto con sus hijos y que el 8 de mayo tiene una cita médica en Tuxtla Gutiérrez para iniciar la valoración de prótesis. “Quisiera volver a peinar a mis hijas, abrazar a mi bebé, manejar mi moto, ir al cross… Quizás no como antes, pero un poco”, dijo.
Respecto a su agresor, Ana Luisa señaló que no le guarda rencor. “Que Dios lo bendiga. En mi corazón nunca ha habido rencor”, afirmó. Pablo Ruiz Córdova fue detenido el 23 de abril por la FGE mediante labores de inteligencia, 10 días después del ataque, en el mismo municipio de Cintalapa, junto con dos presuntos cómplices —Alan Antonio “N” y Osman Kennes “N”— por el delito de encubrimiento. El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que la institución solicitará la pena máxima por el delito de feminicidio en grado de tentativa, el cual puede sancionarse con hasta 50 años de prisión. Los 500 mil pesos que se habían ofrecido como recompensa por su captura serán entregados a la víctima para cubrir gastos médicos y familiares, dado que la detención fue resultado de trabajo de inteligencia institucional.
La mujer aprovechó el espacio para dirigirse a otras mujeres que enfrentan situaciones de violencia. “No se queden calladas. Ese fue mi error. A lo mejor por pena, a lo mejor por vergüenza… Pero vale más un poquito de vergüenza que contar las cosas”, señaló. Recordó que contaba con denuncias previas y una orden de restricción vigente contra su agresor al momento del ataque. Instó a las mujeres a no depender económicamente de sus parejas y a buscar su independencia.








