
Por más de 100 años, la receta casera de Doña Esther ha acompañado desayunos, celebraciones y momentos cotidianos de miles de chiapanecos.
En Coita, hablar de pan es hablar de historia, tradición y familia. Una de las joyas de la gastronomía chiapaneca tiene nombre propio: el pan coiteco, reconocido por su sabor, textura y el toque artesanal que lo distingue en toda la región.
Detrás de ese legado está una mujer visionaria: doña Esther López, fundadora de una de las panaderías más antiguas.
Con su dedicación logró crear el pan más rico y famoso de la región, convirtiendo su horno en un punto de encuentro para generaciones.
Por más de 100 años, su receta casera ha acompañado desayunos, celebraciones y momentos cotidianos de miles de chiapanecos.
Doña Esther no solo amasó harina y azúcar… amasó identidad, tradición y orgullo coiteco.
Hoy, su legado sigue vivo en cada pieza de pan que sale del horno de su antigua casa, recordándonos que las grandes historias también se escriben con sabor.
















