
Su testimonio se suma al de decenas de pacientes que recientemente denunciaron la retención y negación de tarjetas del programa federal destinado a la compra de medicamentos, presuntamente por parte de la Dirección Estatal de Bienestar.
Es originario de Tuxtla Gutiérrez, tiene 49 años y ha pasado más de dos décadas viviendo con VIH. A pesar de los avances médicos y de la información disponible, la discriminación sigue siendo parte de su vida cotidiana.
“Yo me entero hace 23 años, más o menos, o 25, porque empezó a cambiar mi físico. Y te empiezas a sentir diferente, te empiezan a dar tos, gripa. Tu sistema inmunológico se empieza a debilitar”, declaró Carlos, paciente con VIH.
Pese a las adversidades, formó una familia y crio a una hija. Fue microempresario del transporte de carga, pero la pérdida de su trabajo y la falta de oportunidades lo obligaron a buscar empleo fuera del estado. A lo largo de su vida ha sufrido rechazo, incluso dentro de su familia.
“Amigos, amistades, incluso familia, te empiezan a tratar diferente, con la palabra discriminación. Y tu vida empieza a cambiar. Entonces tu entorno cambia. En mi caso me volví solitario, aprendí a vivir con esto de manera, distrayéndome, haciendo cosas en mi casa. Siempre estando entretenido. Y no pensar en lo que tengo, sino que simplemente en mi obligación de tomarme una pastilla o unas pastillas al día y ya, hasta ahí. Sé que con eso voy a estar bien”
En Chiapas, pacientes con VIH denunciaron la retención y negación de tarjetas del programa federal de pensión para medicamentos, presuntamente por parte de la Dirección Estatal de Bienestar. Señalaron que al menos 80 personas no han recibido sus apoyos, pese a que —aseguran— la Federación ya los envió.














