
Magdalena Torres Abarca organizó un evento con marimba, orquesta y decenas de personas en la reserva natural. Mientras se realizaba la Expo Artesanal, un mono fue hallado atrapado en un barandal de una casa vecina.
El rugido de la selva fue silenciado por bocinas. En el corazón del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT), la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) organizó una Expo Artesanal con productoras de los Altos de Chiapas. La intención era promover la tradición y la conciencia ambiental, pero el resultado fue otro: ruido y molestia para la fauna que ahí habita.
Encabezado por la titular de la Semahn, Malena Torres Abarca, y la directora del DIF Chiapas, Ana Granda, el evento se llenó de folclor y discursos sobre sustentabilidad. Sin embargo, la música a alto volumen rebotó entre jaulas y árboles, alterando el entorno del zoológico.
Tanto la SEMARNAT como la PROFEPA prohíben el uso de sonido amplificado en zoológicos, por el estrés que genera en la fauna.
Casualmente, ese mismo día, 25 de octubre, un mono fue visto atrapado en un barandal frente al parque Patricia, en la colonia Francisco I. Madero de Tuxtla Gutiérrez. Vecinos grabaron al animal intentando liberarse.
Más tarde, el zoológico informó en sus redes sociales que se trataba de un ejemplar de avanzada edad que probablemente perdió el equilibrio al desplazarse entre los árboles. Pero el eco de la polémica ya había sonado más fuerte que cualquier bocina.



























