
En muchas comunidades de Chiapas, la herbolaria tradicional sigue siendo un recurso de salud cotidiano. Infusiones, pomadas y remedios a base de plantas se transmiten de generación en generación. Especialistas advierten sobre los beneficios sobre riesgos de usar plantas sin supervisión, pues algunas pueden generar intoxicaciones o interferir con tratamientos médicos.
Entre la sabiduría ancestral y la medicina científica persiste el debate. Mientras la Organización Mundial de la Salud reconoce el valor de la medicina tradicional, también subraya la necesidad de estudios que respalden su eficacia y seguridad.
La herbolaria es parte de la identidad cultural de México, pero el desafío sigue siendo cómo integrarla responsablemente al cuidado de la salud, sin sustituir la atención médica profesional.
La tradición y la ciencia parecen ir en caminos distintos, aunque ambas coinciden en un punto: lo más importante es la salud de las personas.














