
Durante los primeros días del mes de septiembre, la imagen religiosa conocida como Inmaculada Infantita visita las casas del barrio de San Francisco de Tuxtla Gutiérrez.
Esta imagen representa la advocación de la Virgen María en su infancia y es celebrada cada 8 de septiembre. En Chiapas, aunque no se trata de un culto ampliamente difundido, son varias las familias que reciben a la Infantita durante los primeros nueve días del mes.
A lo largo de esta novena, la imagen peregrina y visita los hogares de los creyentes, quienes la reciben con distintas muestras de fe y abren sus puertas para su veneración, ya que en Tuxtla Gutiérrez aún no cuenta con un templo propio.
Con el paso del tiempo, este culto ha ido sumando devotos, y cada vez más familias se preparan para recibir a la imagen en sus casas. En la capital chiapaneca incluso se proyecta la construcción de una capilla en su honor.















