
La anterior pareja de su novio la arrolló deliberadamente en Tuxtla Gutiérrez, acusa la mamá de la víctima.
Ximena Fernanda Rincón Camacho, de 22 años, estuvo a punto de morir tras ser atropellada en las inmediaciones del Parque de la Marimba. “Decían los doctores: se nos está yendo, se nos está yendo por el sangrado tan fuerte que traía”, relató su madre, Tania Camacho Trejo.
De acuerdo con su testimonio, la agresora fue la expareja del actual novio de Ximena, quien la embistió con toda intención. La joven resultó gravemente herida, con fracturas expuestas en tibia y peroné, pelvis destrozada, pérdida de piezas dentales, sangrado interno y hematomas severos.
“Y ahorita al verla, me dicen los doctores que alguna de las secuelas que puede quedar sobre esto es que no pueda caminar, que pueda tener algún problema en piernas, incluso que no pueda tener bebés. Y bueno, a mí me duele como madre, ¿verdad? Pero no me imagino ella pasando por esta situación”, declaró Camacho Trejo.
La madre recordó el momento en que recibió la llamada de auxilio: “Cuando me habla mi mamá, me dice, oye, ¿dónde estás? Le digo, estoy aquí por la 11. Me dice, ah sí, perdón por la palabra, lánzate porque acaban de atropellar a Jimena. Y yo de verdad les quiero abrir mi corazón. En ese momento hablé con una persona y le dije: fue tal persona”.
Aunque inicialmente la carpeta de investigación fue abierta por lesiones y daños, la madre subrayó que existían antecedentes de amenazas directas contra su hija y su familia.
“Esta persona no la encontró por casualidad. La acechó, la buscó, esperó el momento preciso para lastimarla. Y sobre todo que ella tenía un año premeditando todo este hecho que consumó ayer. Ella ya sabía que lo iba a hacer, ya lo venía maquilando. No fue algo que dijo: estoy viendo a mi exnovio con su nueva novia y ahorita voy y los atropello. Ella ya venía pensando toda esta situación”, afirmó.
Camacho Trejo también denunció que la agresora llevaba un año hostigando a su hija a través de redes sociales, con amenazas de muerte contra Ximena, su hermana menor y otros familiares. Temen, además, que su situación económica le permita intentar sobornar a las autoridades.
“Sí, claro. ¿Hay miedo de comprar a las autoridades, de sobornar o tráfico de incidencia? Inicialmente, yo, la verdad, y tanto mi hija me decía: tengo miedo porque tiene dinero, puede sobornar. Incluso mi hija me decía: mamá, por favor, que no la suelten porque se va a huir del país”, expuso.
La víctima permanece hospitalizada y en estado delicado, mientras familiares y colectivos exigen que el caso sea tratado como un intento de homicidio y no quede impune.














