
Claudia Baca Esquinca, extitular de la Secretaría de Obras Públicas, generó rechazo al afirmar que “ambos son responsables” del crimen donde la joven fue asesinada en Guadalajara con un AR-15. “El feminicidio no se comparte, se comete. Y tiene un solo culpable: el agresor”, le contestó.
Indignación generalizada provocaron las declaraciones de Claudia Baca Esquinca, exsecretaria de Obras Públicas de Chiapas, al responsabilizar parcialmente a Karla, víctima de feminicidio en Guadalajara, del crimen cometido por su expareja Kevin Alexander Robles, quien la asesinó con un rifle AR-15 a plena luz del día.

“Ambos son responsables de un evento así”, expresó Baca en un comentario a través de Facebook, refiriéndose a un ataque captado en video donde Karla intentó defenderse con una escoba frente al arma de horrible calibre que portaba su agresor. Las declaraciones fueron interpretadas como un acto de revictimización y generaron un fuerte rechazo entre activistas, colectivas feministas y en redes sociales.
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Una de las respuestas más contundentes provino de la activista chiapaneca Gely Pacheco, quien calificó la narrativa de Baca como peligrosa y profundamente equivocada. “Decir que ‘ambos son responsables’, cuando un hombre asesina a una mujer, no solo es injusto, también es peligroso. El feminicidio no es una corresponsabilidad, es una violencia estructural”, afirmó.
Pacheco recordó que muchas mujeres no pueden alejarse de sus agresores debido al miedo, las amenazas o la ausencia de apoyo institucional, por lo que responsabilizarlas de su muerte perpetúa la impunidad. “Claro que debemos hablar de prevención y de cómo salir de relaciones violentas, pero culpar a la víctima es revictimizarla”, sostuvo.
El feminicidio de Karla —registrado en video, con un agresor plenamente identificado y un acto de violencia letal desproporcionada— fue para diversas voces del ámbito académico, jurídico y social un claro ejemplo de violencia de género, no un “evento compartido” como lo describió la exfuncionaria.
“La responsabilidad de un feminicidio es del feminicida. No es de la víctima. No es de su madre. No es de quien no pudo salvarla”, sentenció Pacheco, reflejando el hartazgo colectivo ante discursos que desvían la atención de la verdadera raíz del problema: la violencia machista.



























