
Con la llegada de la temporada de lluvias, comienza a aparecer uno de los productos más esperados: el hongo conocido como moní. Su venta se vuelve común en las afueras de los mercados, especialmente en Tuxtla Gutiérrez, donde es altamente valorado por su sabor y versatilidad en la cocina.
Las recetas con este ingrediente son variadas: puede prepararse con diferentes tipos de proteínas, hierbas y condimentos, adaptándose al gusto de cada hogar.

Este hongo se recolecta de manera tradicional bajo la planta nativa conocida como nangaño, en distintas regiones del estado. Aunque su aparición es breve y exclusivamente durante la temporada de lluvias, su consumo es frecuente en varios municipios chiapanecos, convirtiéndose en parte importante de la identidad gastronómica local.
México cuenta con cerca de 400 especies de hongos comestibles, y más de la mitad de ellas se encuentran en Chiapas. El moní, de color blanco o café, es uno de los más buscados durante esta época por su sabor y valor nutritivo.

















