
Personas que huyeron de sus países ahora reconstruyen su vida en Chiapas con apoyo institucional y laboral
Tapachula, Chiapas.– Cada vez más personas refugiadas que llegaron a la frontera sur tras huir de la violencia en sus países están logrando insertarse en el mercado laboral formal en Chiapas. Lo hacen gracias a programas de integración respaldados por organismos internacionales como ACNUR, que en el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas destacó los avances en México.
Uno de los sectores donde esto ha sido posible es el del comercio minorista. Algunas cadenas nacionales con presencia en Chiapas, como tiendas de conveniencia, han comenzado a contratar personal refugiado, particularmente en Tapachula, donde personas de origen centroamericano ahora laboran en cajas, estanterías y áreas de atención.
“No se trata solo de facilitar un empleo, sino de transformar vidas”, señaló una representante de recursos humanos en la región del Soconusco, donde estos procesos ya se replican.
Desde 2018, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha acompañado a más de 160 mil personas en procesos para acceder a empleo formal, validar estudios, certificar competencias y avanzar en su naturalización. En coordinación con empresas privadas y autoridades mexicanas, se han abierto rutas de integración en ciudades como Monterrey, Guadalajara y también Tapachula.
Cifras clave
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87 % de personas refugiadas que trabajan reportan satisfacción con su proceso de integración.
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72 % logra rehacer su vida tras conseguir un empleo.
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En algunas empresas, el personal refugiado presenta menor rotación que el promedio nacional.
Tienen derecho a trabajar
ACNUR reitera que las personas refugiadas y quienes solicitan asilo pueden acceder legalmente a empleo en México. Aun así, enfrentan retos como la desinformación y la discriminación, factores que aún frenan su integración en varios estados.
En Chiapas, al menos 50 mil personas han sido reubicadas, y más de 115 mil han recibido apoyo en vivienda, cuidado infantil, salud y trámites legales.
“La inclusión laboral de personas refugiadas es un beneficio compartido: gana la persona, gana la empresa y gana la sociedad”, afirmó Giovanni Lepri, representante de ACNUR en México.
En Tapachula
La ciudad fronteriza es uno de los principales puntos de llegada de población migrante y refugiada. Aquí, organizaciones y empresas colaboran para ofrecer soluciones duraderas que les permitan iniciar de nuevo, alejados de los conflictos o persecuciones que los obligaron a salir de casa.
¿Quién es una persona refugiada?
Se reconoce como refugiada a toda persona que huye de su país por causas como violencia, conflicto o persecución. En México, tienen derecho a pedir asilo, recibir protección legal y trabajar formalmente, con acceso a documentos, seguridad social y vivienda.



























