
Mientras en otros años se activaban alertas y boletines, hoy apenas se difunden mensajes en redes; Alerta Chiapas ha solicitado entrevistas e información clave para la población, pero ambas han sido negadas. En un estado con historial de deslaves, inundaciones y evacuaciones urgentes, el silencio institucional deja a la ciudadanía desprotegida.
Con el inicio oficial de la temporada de lluvias el pasado 15 de mayo, la Secretaría de Protección Civil del Estado de Chiapas ha mostrado una preocupante ausencia en su función principal: informar y prevenir.
A pesar de la necesidad urgente de emitir mensajes claros sobre medidas preventivas, posibles escenarios de riesgo y protocolos de actuación ante fenómenos meteorológicos, la dependencia estatal mantiene un aislamiento notorio frente a los medios de comunicación. Un caso concreto es Alerta Chiapas, que en varias ocasiones ha solicitado entrevistas e información puntual a la titular de Protección Civil, recibiendo como única respuesta evasivas y la frase: “no estamos dando entrevistas”.
La información que actualmente difunde la institución se reduce a mensajes breves en redes sociales, casi siempre centrados en la instalación de Comités Municipales de Protección Civil. Aunque estos comités cumplen un papel importante como primeros respondientes, su sola activación no sustituye una estrategia estatal de comunicación que oriente a la población en general.
Esta omisión adquiere mayor gravedad si se considera el historial de Chiapas ante eventos extremos: deslaves, inundaciones, afectaciones en caminos rurales, evacuaciones urgentes… todos requieren de una ciudadanía informada para evitar tragedias.
Lo más alarmante es el contraste con administraciones anteriores. En otros años, Protección Civil mantenía una presencia activa en los medios, con boletines constantes, conferencias de prensa y un canal de comunicación abierto con la sociedad. Hoy, esa dinámica se ha desvanecido, y la falta de transparencia comienza a ser una constante institucional.
La falta de respuestas no es un problema exclusivo de los medios. Es una señal clara de que la actual administración de Protección Civil ha relegado la comunicación pública a un segundo plano, cuando debería ser una prioridad en temporada de lluvias, ciclones y otros fenómenos naturales que amenazan a la población.
En un estado con tantos municipios vulnerables y zonas de difícil acceso, el silencio informativo no es solo una omisión: es una forma de desprotección. Sin alertas, sin protocolos visibles, sin información accesible, Chiapas entra a la temporada más riesgosa del año… sin que su autoridad encargada diga una sola palabra.









