
Más de 150 elementos han sido detenidos en Chiapas, incluidos mandos estatales. Las autoridades aseguran que hay vigilancia y certificación, pero aún persisten denuncias por abusos.
Tuxtla Gutiérrez.- En Chiapas, más de 150 policías han sido detenidos por diversos delitos, incluidos elementos de corporaciones municipales, ministeriales y hasta mandos de la Policía Estatal Preventiva, de acuerdo con lo revelado por el fiscal general Jorge Luis Llaven y el secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Aparicio.
Durante una conferencia de prensa conjunta, las autoridades aseguraron que existe un proceso activo de depuración de corporaciones, incluyendo evaluaciones de control y confianza, así como operativos internos para revisar armamento, formación y operatividad de las llamadas “fuerzas de reacción inmediata” en municipios como Ocosingo.
En semanas recientes, medios locales han documentado abusos y atropellos por parte de policías municipales, algunos incluso captados en video. Aunque el secretario Aparicio reconoció que “todo es perfectible” y que puede haber errores, pidió que las denuncias se hagan de forma oficial, ya que hasta el momento —asegura— no hay registros formales de abusos cometidos por el grupo PACAL, uno de los cuerpos más activos en operativos.
“Cuando alguien se equivoca, solo hay dos caminos: la muerte o la cárcel”, sentenció Aparicio, al referirse al castigo para policías involucrados en violaciones a derechos humanos.
La ciudadanía, sin embargo, sigue exigiendo mecanismos claros de rendición de cuentas y transparencia sobre los casos de elementos señalados y puestos en libertad. No se dio información precisa sobre cuántos procesos penales contra policías han culminado en sentencias.
Esta información fue presentada durante la conferencia de prensa del fiscal general y el secretario de Seguridad del Pueblo.

























